Resiliencia para el futuro en Seguridad y Salud en el Trabajo

OIT 2021

En el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, la Organización Mundial del Trabajo insta a que invertir en sistemas que puedan anticiparse a las crisis, prepararse y responder.

Nuevamente debemos mencionar cómo la pandemia de COVID-19 ha llevado a los gobiernos, los empleadores, los trabajadores y la población en general a enfrentarse a retos sin precedentes en relación con el virus del SARS-CoV-2 y los numerosos efectos que ha tenido en el mundo del trabajo.

El Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo se centra en las estrategias para fortalecer los sistemas nacionales de seguridad y salud en el trabajo (SST). Con el fin de desarrollar resiliencia para hacer frente a las crisis, hoy y en el futuro, aprovechando las enseñanzas extraídas y las experiencias del mundo del trabajo.

Desde que irrumpió como crisis mundial a principios de 2020, la pandemia ha tenido profundas repercusiones en todo el planeta. Ha incidido en casi todos los aspectos del mundo del trabajo, desde el riesgo de transmisión del virus hasta los riesgos relacionados con la SST que han surgido como consecuencia de las medidas para mitigar la propagación del virus.

La reorientación hacia nuevas modalidades de trabajo, como la generalización del teletrabajo, ha ofrecido muchas oportunidades, pero también ha planteado riesgos potenciales, en particular riesgos psicosociales y violencia.

¿Qué plantea la Organización Mundial del Trabajo?

El Día Mundial forma parte integral de la estrategia global de la OIT en materia de seguridad y salud en el trabajo. Uno de los pilares de dicha estrategia son las actividades de movilización; el Día Mundial es una herramienta importante para sensibilizar a la población sobre cómo hacer que el trabajo sea seguro y saludable y sobre la necesidad de darle un mayor peso político a la seguridad y la salud en el trabajo.

El informe de la organización en este día, examina cómo la crisis actual pone de manifiesto la importancia de fortalecer estos sistemas, incluidos los servicios de salud en el trabajo, tanto en los planos nacionales como empresariales.

La OIT aprovecha esta oportunidad para sensibilizar a la opinión pública y para estimular el diálogo sobre la importancia de crear e invertir en sistemas de SST resilientes. Basándose en ejemplos regionales y nacionales para mitigar y prevenir la propagación de la COVID-19 en el lugar de trabajo.

Antecedentes

En 2003, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) empezó a observar el Día Mundial haciendo hincapié en la prevención de los accidentes y las enfermedades en el lugar de trabajo. Y apoyándose en las características tradicionales que fortalecen su acción: el tripartismo y el diálogo social. La celebración consiste en una campaña anual internacional para promover el trabajo seguro, saludable y decente.

El 28 de abril es también el día en el que el movimiento sindical mundial celebra su Jornada Internacional de Conmemoración de los Trabajadores Fallecidos y Lesionados. Para así honrar la memoria de las víctimas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y se organizan con este motivo movilizaciones y campañas en todo el mundo.

Riesgos emergentes en el trabajo

Los riesgos del trabajo nuevos y emergentes pueden ser provocados por la innovación técnica o por el cambio social u organizativo, por ejemplo:

  • Tecnologías y procesos de producción, por ejemplo, la nanotecnología o la biotecnología.
  • Nuevas condiciones de trabajo, por ejemplo, mayores cargas de trabajo, intensificación del trabajo a raíz de los recortes de plantilla, malas condiciones asociadas con la migración por motivos de trabajo, trabajos en la economía informal.
  • Otras formas de empleo, por ejemplo, el empleo independiente, la subcontratación o los contratos temporales.
  • Estos riesgos pueden gozar de un reconocimiento más amplio a través de una mejor comprensión científica, por ejemplo, los efectos de los riesgos ergonómicos en los trastornos del sistema osteomuscular.
  • Pueden verse influenciados por los cambios operados en las percepciones sobre la importancia que revisten determinados factores, por ejemplo, los efectos de los factores psicosociales en el estrés relacionado con el trabajo.

 

Fuente: ilo.org, un.org