Pandemia, la época más desafiante para la salud mental

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Casi mil millones de personas en el mundo viven con un trastorno mental. Cada 40 segundos sucede un suicidio. La depresión es la principal causas de enfermedad y discapacidad entre niños y adolescentes. En medio de la Pandemia este es el llamado de atención a la salud.

Durante la Pandemia se hicieron más evidentes trastornos comunes que ya estaban presentes en la sociedad. Pero también se ha incrementado la necesidad de atención y diagnóstico. Esta información surge de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el Día de la Salud Mental.

Para todos, pero especialmente para los trabajadores de salud, los estudiantes, aquellos que han perdido su trabajo, así como otros que han enfermado o perdido alguno de sus seres queridos, la pandemia de COVID-19 ha significado un gran reto para el bienestar mental y físico. Este año el Día Mundial de la Salud Mental busca promover el aumento de los servicios en este ámbito.

De acuerdo a la OMS muy pocas personas tienen acceso a servicios de salud mental de calidad. En los países de ingresos bajos y medianos, más del 75% de las personas con estos problemas no reciben ningún tratamiento. Y, en general, los gobiernos gastan en promedio menos del 2 por ciento de sus presupuestos de salud en esta cobertura.

En Argentina, al día de hoy los problemas de salud mental son prevalentes. Sin embargo, lamentablemente, salvo excepciones, las políticas de salud mental continúan sin formar parte de las políticas sanitarias integrales. Y este problema se agravó en estos últimos años por el incremento notorio de los padecimientos mentales en el contexto de la pandemia.

A su vez, este año es emblemático para los profesionales de esta especialidad, ya que se cumplen 10 años de la sanción de la Ley Nacional 26.657. Y es el año que su decreto reglamentario ha definido como plazo para su cumplimiento efectivo.

Problemas que persisten

De los grandes problemas en el campo de la salud mental, la brecha entre quienes tienen padecimientos mentales, y la capacidad de respuesta de los sistemas de salud es actualmente un déficit. Es decir que de la mayoría de personas que tienen problemas de salud mental, no tiene respuesta y no tiene el tratamiento que necesita.

El segundo gran problema en salud mental en nuestro país, en que existen actualmente más de 12.000 personas que viven en hospitales psiquiátricos. ¿Qué dice la Ley de Salud Mental sobre esto? Que el modelo de salud mental debe ser comunitario, basado en la estrategia de atención primaria de la salud, con un abordaje interdisciplinario, intersectorial y que no restrinja las libertades de las personas con padecimientos mentales. En cuanto a las internaciones, la Ley es muy clara: deben indicarse sólo cuando no se pueden evitar, deben ser breves, y sólo en hospitales generales. Esto implica necesariamente el cierre de los manicomios, hospitales psiquiátricos o monovalentes, a partir de su transformación hasta su sustitución definitiva.

Después de la Pandemia

Desde la estigmatización hasta la discriminación o segmentación de personas con padecimientos de salud mental, el camino hacia la vida saludable es un proceso que requiere de un profundo cambio cultural que implica a toda la comunidad. De esta manera es posible promover una sociedad más respetuosa de la diferencia y que acepte e incluya a las personas con padecimientos mentales como sujetos de pleno derecho en ejercicio de su rol de ciudadanos y ciudadanas.

Mientras haya una persona con un problema de salud mental sin respuesta, sin una escucha, sin acoger ese padecimiento; mientras haya también una persona viviendo en un hospital por motivos de salud mental, hay un derecho vulnerado, hay una libertad menos, un dolor que persiste.

 

Fuente: perfil.com, news.un.org