Lupus en niños, síntomas que debés reconocer

Lupus

El lupus es una enfermedad autoinmune que si bien se conoce su afección a adultos, principalmente mujeres, crece el número de casos en que la enfermedad se desarrolla en niños.

El lupus es una enfermedad autoinmune en donde los anticuerpos atacan a las células sanas. En lugar de cumplir su función normal de luchar contra los gérmenes e infecciones que amenazan el organismo.

Si bien se conoce que afecta principalmente a mujeres de 15 a 45 años, que tienen origenes latino, africano, asiático o indio-americano. De acuerdo a los datos de la organización norteamericana Arthritis Foundation que estima que 9 de cada 10 pacientes son mujeres.

Pese a estas estadísticas, estudios recientes determinaron que el lupus también puede desarrollarse en niños. Y esto, debido a la falta de diagnóstico y tratamiento, supone una mayor gravedad en la evolución de la enfermedad.

Lupus en niños

Al igual que el lupus en adultos, en los niños la enfermedad produce inflamación en diferentes sistemas y órganos del cuerpo, como las articulaciones, piel, riñones, células sanguíneas, cerebro, corazón y pulmones.

Sin embargo, a diferencia de los adultos, los niños diagnosticados con lupus a menudo han estado enfermos por un tiempo más largo antes de que se haga el diagnóstico. Este diagnóstico tardío ocasiona que el padecimiento cause mayor daño en sus órganos internos. Y esta condición es más grave en infantes que en adultos.

Debido a que el diagnóstico de lupus en niños suele tardar, muchos de ellos desarrollan enfermedad renal o cerebral dentro de los primeros 2 o 3 años del diagnóstico. Y en los niños, el daño renal puede ser tan grave que les provoca insuficiencia (sus riñones ya no eliminan los desechos ni equilibran sus fluidos) e incluso, en algunos casos, necesitan con urgencia un trasplante de riñón.

En el caso de que el lupus ataque el cerebro o el sistema nervioso, el paciente puede experimentar convulsiones o accidente cerebrovascular (derrame cerebral).

Síntomas de lupus en niños

Aunque por el momento se desconocen las causas exactas del lupus, existen ciertos síntomas que nos pueden ayudar a identificarlo. Reconocerlos y prestar atención a sus manifestaciones pueden hacer una gran diferencia en la vida de un niño:

1- Cansancio: de acuerdo con Lupus Research Alliance, el cansancio suele ser uno de los principales síntomas. La pérdida de energía o fatiga extrema en un niño es mucho más fácil de detectar, debido a que los pequeños se mantienen activos la mayor parte del día.

2- Erupciones cutáneas: se refiere a salpullidos y pequeñas áreas de piel enrojecidas, con bultos, escamas o ampollas. Una de las erupciones más comunes es la malar, la cual tiene forma de mariposa. Se presenta en la nariz y las mejillas, y afecta a alrededor de un tercio de los niños con lupus.

3- Dolor en las articulaciones: el dolor en las articulaciones es una de las señales más importantes y notables del lupus en niños. De hecho, advierte que suele ser el detonante que genera la primera visita al médico.

4- Fotosensibilidad: los niños experimentan una sensibilidad extrema a los rayos ultravioletas. La exposición al sol les puede agregar salpullidos, fatiga y fuertes dolores de cabeza.

5- Úlceras: pueden presentarse llagas o úlceras dentro de la boca o en la nariz. Dichas úlceras pueden o no causar dolor, por lo que muchos pacientes no son conscientes de tenerlas.

6- Alopecia: la alopecia es la forma en la que los doctores se refieren a la pérdida o caída del cabello en grandes cantidades. Si un niño deja mucho cabello en la almohada o se le cae en abundancia al peinarlo o bañarse, es mejor acudir al especialista.

7- Sensibilidad al frío: si las manos y dedos del niño o niña cambian de color, es decir, se vuelven rojas, blancas o azules cuando se exponen al frío, puede presentar el fenómeno de Raynaud. Este, de acuerdo con Arthritis Foundation, es un síntoma de lupus.

8- Fiebre: puede padecer fiebres intermitentes o prolongadas, sin causa aparente. Es decir, no tiene su origen en una gripe o una infección estomacal. Aparece repentinamente y así como llega se va.

9- Tener moretones con facilidad: en general, los moretones o hematomas suelen aparecer por un traumatismo fuerte. No obstante, los niños con lupus los presentan con mayor facilidad, sin necesidad de sufrir un golpe fuerte.

10- Sangre en la orina: fundación La Lupus de América explica que en ocasiones, los niños con lupus pueden tener una apariencia “sana”; sin embargo, cuando van al baño su orina tiene sangre.

11- Dificultad para respirar: las personas que tienen lupus presentan problemas pulmonares que se pueden traducir en dificultad para respirar, falta de aliento y dolor en el pecho.

12- Dolor punzante: los problemas pulmonares muchas veces pueden crear otras dolencias. Los expertos advierten que el lupus puede provocar dolor punzante al respirar, toser, reír o estornudar.

13- Espuma en la orina: esto se encuentra dentro de las consecuencias de los problemas en el riñón que causa el lupus.

14- Hinchazón en las piernas: también es una de las consecuencias de los problemas renales o de riñón.

15- Convulsiones: esta enfermedad también puede ocasionar problemas neurológicos. Las convulsiones suelen ser las consecuencias más comunes de este tipo de problemas.

Tratamientos

Los síntomas de lupus pueden experimentar dos momentos: exacerbación y remisión. Durante la exacerbación, los síntomas sufrieron y la enfermedad se torna más activa. En cambio, durante la remisión, los síntomas son escasos o incluso pueden desaparecer. No obstante, la ausencia de síntomas no significa que la enfermedad ya no existe, el lupus no tiene cura. Es importante continuar con el tratamiento, para evitar un nuevo brote.

Los expertos advierten que los síntomas de lupus pueden parecerse mucho a señales de otros problemas o afecciones médicas. Por eso, si el niño o la niña presenta alguno de estos síntomas, es necesario acudir al médico para un diagnóstico completo, así como un plan de tratamiento adecuado.

Por el momento no existe una cura para el lupus, pero en la mayoría de los casos los síntomas pueden controlarse. Y para eso lo más importante es que el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad se realice por un reumatólogo pediatra. Y posteriormente, de acuerdo a los órganos que esté afectando el lupus, el del especialista en reumatología puede ir acompañado por la atención de otros médicos que se enfoquen en el cuidado de los riñones (nefrólogo), pulmones (neumólogo), (dermatólogo) , cerebro (neurólogo) o corazón (cardiólogo).

 

Fuente: vix.com