Llegó el frío y otra vez el riesgo de la bronquiolitis

Aunque nos estemos cuidando, siempre existe el riesgo de que las enfermedades estacionales nos alcancen, sobre todo a los más chicos. Conocé de qué se trata y cómo cuidarlos en esta época.

La bronquiolitis es una enfermedad viral que afecta a gran parte de la población infantil, principalmente a los niños menores de dos años, y es extremadamente frecuente en las estaciones de frío como el otoño y el invierno.

Es la primera causa de internación infantil con más del 30% de incidencia y en la actualidad no existe vacuna para prevenirla. Y la más importante de infección en el tracto respiratorio inferior en bebés menores de un año en todo el mundo. Y el virus que la causa circula con mayor intensidad -en el hemisferio sur- entre abril y septiembre.

Esta enfermedad viral produce inflamación en los bronquiolos -las áreas más pequeñas y distales de los bronquios-, encargados de llevar el aire a los pulmones. Inicialmente, los síntomas son leves e inespecíficos (fiebre, tos, decaimiento, congestión nasal) y puede confundirse fácilmente con un cuadro de resfrío o gripe común.

“La bronquiolitis es una infección viral silenciosa y es producido por muchos virus al mismo tiempo”, describió Doris Primrose (MN 76.335), médica pediatra especialista en neumología infantil. “Generalmente son casos leves, pero hay un porcentaje más bajo que necesita una intervención que termina en la internación del paciente, ya que el tratamiento es el de oxigenoterapia”, enfatizó la profesional.

Prevención

“En la actualidad no existe ninguna vacuna para prevenir los tipos de bronquiolitis causados por el virus sincitial respiratorio o adenovirus. Pero dado que el virus de la influenza, tanto el A como el B, también causa bronquiolitis, la vacuna antigripal debe ser administrada anualmente en todo niño menor de 2 años”, explicó la especialista.

Dentro de las medidas preventivas de máxima eficacia figura la lactancia materna. “Este dato es fundamental para mejorar el sistema inmunitario del niño”, dijo la pediatra, y agregó que “también es importante que el menor se encuentre en un ambiente libre de humo ya que numerosos estudios demostraron que los niños expuestos al humo de cigarrillo en sus hogares tienen de 4 a 6 veces más riesgo de contraer la enfermedad o de requerir hospitalización por dicha causa”.

Los menores que tengan algunas señales que suelen confundirse deben evitar ir a lugares cerrados con otros niños, como los colegios o las guarderías, porque es donde más se contagian este tipo de enfermedades.

Los síntomas

En algunos casos, progresivamente la sintomatología incrementa su intensidad generando dificultad para respirar con la aparición de silbidos o sibilancias, aumento de la frecuencia respiratoria, se evidencian signos de esfuerzo respiratorio denominados tiraje (hundimiento de la piel debajo de las costillas o arriba de las clavículas) y una respiración de tipo abdominal.

“La severidad de la bronquiolitis ocurre cuando la enfermedad progresa y el pulmón no puede cumplir con su función básica de oxigenación. Esto conlleva un cuadro de insuficiencia respiratoria. La falta de oxígeno en sangre y tejidos y la acumulación de dióxido de carbono pueden poner en peligro la vida del niño que la padece”, advirtió Primrose.

Algunas señales

– Mucosidad nasal.

– Tos, catarro.

– Respiración más rápida (taquipnea) y aumento de tos.

– Respiración ruidosa con silbidos (sibilancias).

– El niño se agita fácilmente.

– Hundimiento de las costillas al respirar.

– Dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño.

– Piel azulada o muy pálida.

– Fiebre con temperatura mayor de 38 °C.

Se puede tener bronquiolitis más de una vez, aunque en general las reinfecciones son menos agresivas. En todos los casos, lo más importante que los padres acudan a las consultas antes de que el menor tenga un cuadro que termine en internación ya que es más común de lo que todos piensan.

“El niño empezará con un simple resfriado y puede terminar con una bronquiolitis severa, siempre es mejor estar atentos como adultos a las señales”, concluyó la especialista.

 

Fuente: infobae.com