Cáncer de mama: los chequeos no pueden esperar

Cáncer de mama: los chequeos no pueden esperar

El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común, con más de 2,2 millones de casos al año. Una de cada 12 mujeres lo padecerá y es la causa de mayor mortalidad aunque diagnosticado a tiempo esto es evitable.

El cáncer de mama es uno de los más comunes en la población femenina. Se estima que cerca de una de cada 12 mujeres enfermarán de cáncer de mama a lo largo de su vida. Y es la principal causa de mortalidad en las mujeres.

En 2020, en todo el mundo se diagnosticó cáncer de mama a 2,3 millones de mujeres, y 685.000 fallecieron por esa enfermedad. Se estima que, a nivel mundial, los años de vida perdidos ajustados en función de la discapacidad (AVAD) en mujeres con cáncer de mama superan a los debidos a cualquier otro tipo de cáncer.

¿Qué es y cómo se origina?

El cáncer de mama se origina en las células del revestimiento (epitelio) de los conductos (85%) o lóbulos (15%) del tejido glandular de los senos. Al comienzo, el tumor canceroso está confinado donde generalmente no causa síntomas y tiene un mínimo potencial de diseminación (metástasis).

Pero con paso del tiempo, este cáncer in situ (estadio 0) puede progresar e invadir el tejido mamario circundante (cáncer de mama invasivo), y comenzar a propagarse. Cuando una mujer muere de cáncer de mama, es como consecuencia de la metástasis generalizada.

El tratamiento del cáncer de mama puede ser muy eficaz, en particular cuando la enfermedad se detecta temprano. A menudo consiste en una combinación de extirpación quirúrgica, radioterapia y medicación. Por consiguiente, ese tratamiento, que puede impedir la progresión y diseminación del cáncer, salva vidas.

¿Quiénes corren riesgo?

El cáncer de mama no es una enfermedad transmisible o infecciosa. A diferencia de algunos cánceres que tienen causas relacionadas con procesos infecciosos, como la infección por el virus del papiloma humano (VPH) y el cáncer del cuello uterino, no se conocen infecciones víricas o bacterianas relacionadas con la aparición del cáncer de mama.

Alrededor de la mitad de los casos de cáncer de mama corresponden a mujeres sin ningún factor de riesgo identificable, a excepción del género (mujer) y la edad (más de 40 años). Algunos factores aumentan el riesgo de padecer esa enfermedad, como son el envejecimiento, la obesidad, el consumo perjudicial de alcohol, los antecedentes familiares de cáncer de mama, el historial de exposición a radiación, el historial reproductivo (como la edad de inicio de los períodos menstruales y la edad al primer embarazo), el consumo de tabaco y la terapia hormonal posterior a la menopausia.

Acciones asociadas que pueden reducir el riesgo

Estas son algunos comportamientos asociados a la prevención de padecer cáncer de mama figuran las siguientes:

  • lactancia materna prolongada.
  • ejercicio físico habitual.
  • control del peso.
  • evitar el consumo perjudicial de alcohol.
  • evitar la exposición al humo de tabaco.
  • evitar el uso prolongado de hormonas.
  • evitar la exposición excesiva a radiación.

Lamentablemente, aunque pudieran controlarse todos los factores de riesgo potencialmente modificables, el riesgo de padecer cáncer de mama tan solo se reduciría como máximo en un 30%.

Factores de riesgo

La pertenencia al género femenino es el principal factor de riesgo de cáncer de mama. Aproximadamente entre el 0,5% y el 1% de los casos de cáncer de mama afectan a varones. El tratamiento de esa enfermedad en los varones sigue los mimos principios que los que se aplican a las mujeres.

Los antecedentes familiares de cáncer de mama aumentan el riesgo de padecerlo, pero la mayor parte de las mujeres a las que se diagnostica cáncer de mama no tienen antecedentes familiares conocidos de la enfermedad. La falta de antecedentes familiares conocidos no necesariamente significa que una mujer esté menos expuesta a padecer cáncer de mama.

Signos y síntomas

El cáncer de mama se presenta más frecuentemente como un nódulo o engrosamiento indoloro en el pecho. Es importante que las mujeres que detecten una hinchazón anormal en el seno acudan a un profesional de la salud sin demorarse más de 1-2 meses aunque no sientan ningún dolor asociado al nódulo. Solicitar atención médica al primer signo de un posible síntoma contribuye a un mayor éxito del tratamiento.

Generalmente, los síntomas del cáncer de mama son los siguientes:

  • un nódulo o engrosamiento en el seno;
  • la alteración en el tamaño, forma o aspecto de un seno;
  • la aparición de hoyuelos, enrojecimiento, grietas u otra alteración en la piel;
  • el cambio de aspecto del pezón o la alteración en la piel circundante (areola); y/o
  • la secreción anormal por el pezón.

Existen diversas razones por las que se desarrollan nódulos mamarios, que en su mayoría no son cáncer. Hasta el 90% de las masas mamarias no son cancerosas. Pero puede manifestarse de muy diversas formas, por lo que es importante realizar un examen médico completo.

Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama: «Los chequeos no pueden esperar»

 

Fuente: who.int, pagina12.com.ar