Recomendaciones que debés poner en práctica para evitar el estreñimiento

Las causas del estreñimiento pueden ser varias, pero hay factores que son determinantes como la falta de actividad física y los hábitos alimentarios. Conocé cómo evitar esta enfermedad.

El estreñimiento es una enfermedad digestiva que se produce cuando el intestino ralentiza su movimiento, lo cual afecta su capacidad para remover los desechos. Es una afección común en la población actual, dado que la mayoría de los casos se derivan del constante sedentarismo y las malas elecciones alimentarias. Su aparición reduce la calidad de vida de los pacientes, puesto que muchos residuos se retienen en el colon, causando reacciones inflamatorias, gases y dolor. Y otros inconvenientes que con el tiempo pueden agravarse mucho.

Lo que más nos preocupa es que muchos no saben cómo prevenirlo y tratarlo, lo que facilita la aparición de otras complicaciones en la salud digestiva. Por fortuna, gran parte del tratamiento se realiza con cambios en los hábitos de vida, adoptando algunas medidas que facilitan la digestión.

Acá te damos algunas recomendaciones para que puedas evitar su desarrollo:

  1. Incrementá el consumo de fibra

Las dietas con un alto contenido de fibra son fundamentales para promover la digestión de los alimentos y el movimiento intestinal. Entre otras cosas, este nutriente previene afecciones digestivas como el síndrome del intestino irritable, diverticulosis, hemorroides, úlceras.

Los alimentos que la contienen son:

  • cereales integrales.
  • semillas de chía y lino.
  • vegetales verdes.
  • manzanas y peras.
  • frutas cítricas.
  • frutos secos.
  • bayas o frutos rojos.
  1. Limitá el consumo de grasa

Los alimentos con altos contenidos de grasa no solo provocan dificultades en el funcionamiento metabólico, sino también en la digestión. Éstos tardan más tiempo en descomponerse y aumentan la probabilidad de sufrir constipación en el intestino. De estos alimentos caben destacar: embutidos, frituras de paquete, aceites vegetales de soja y palma, salsas y aderezos, pizza, hamburguesas, panchos.

  1. Consumí carnes magras

Las carnes son una de las fuentes principales de proteínas de alta calidad. Sin embargo, por su contenido de grasas de difícil digestión, lo más recomendable es elegir los cortes magros. Mejor optá por consumir lomo de cerdo, pechuga de pollo y de pavo, pecetos, pescados de mar.

  1. Respetá el horario de las comidas

Para evitar problemas en el movimiento del intestino, las comidas principales se deben realizar siempre en el mismo horario. Si bien es inofensivo comer a destiempo de forma ocasional, lo mejor es tener una hora fija para el desayuno, el almuerzo y la cena.

  1. Aumentá el consumo de agua

Ingerir agua todos los días es uno de los hábitos más importantes en el plan de prevención del estreñimiento y las digestiones pesadas. Este líquido vital se une con la fibra para crear heces más suaves y voluminosas, lo cual facilita su paso a través del colon.

  1. Hacé ejercicio de forma regular

La práctica regular de ejercicio físico es ideal para apoyar la función del sistema digestivo y, de este modo, disminuir los episodios de estreñimiento. Los movimientos que se realizan con el cuerpo optimizan el paso de los desechos a través del intestino, lo cual facilita su expulsión.

  1. Incorporá probióticos en tu dieta

Los probióticos son alimentos llenos de cultivos vivos que, al asimilarse en el intestino, regulan la flora bacteriana para mejorar la salud digestiva y del sistema inmunitario. Su consumo regular previene el desarrollo de infecciones gastrointestinales y, de paso, favorece la descomposición de los alimentos pesados. Algunos recomendados recomendados son:

  • kéfir.
  • yogur natural.
  • té de kombucha.
  • sopa de miso.
  • pepinos encurtidos.
  1. Consumí laxantes naturales

Los laxantes naturales son ingredientes cuyas propiedades digestivas ayudan a mejorar el movimiento intestinal para evitar los cuadros crónicos de estreñimiento. Por lo general son alimentos llenos de fibra, agua y compuestos antioxidantes que, al asimilarse, facilitan la digestión de las sustancias que ralentizan las funciones digestivas. Entre estos se destacan:

  • gel de aloe vera.
  • jugo de papaya.
  • jugo de piña o ananá.
  • agua tibia con limón.
  • kiwi.
  • agua de semillas de lino.
  • higos.
  1. Al baño cuando el cuerpo lo pida

¡Mucho cuidado! Al igual que aguantar las ganas de orinar, retener las heces es perjudicial para la salud intestinal y digestiva. Si bien en ocasiones es inevitable, lo ideal es acudir al baño cada vez que el cuerpo lo pida. Esto evita que el colon se inflame y previene la formación de gases y dolor.

 

Fuente: mejorconsalud.com