No te alarmes por las fiestas, es más importante lo que hagas a lo largo del año

Ya pasadas las fiestas y en tiempo de reflexión, muchos acudirán al detox obligado, pero solo habremos sobrevivido a otro año de festividades y banquetes. ¿Qué hay de todo lo que no nos cuidamos en el año?

Pasadas las cenas de Navidad y Año Nuevo, sumadas a las anteriores cenas de despedidas varias, que aunque en un año atípico que las hubo, las hubo. La mayoría estamos tan empachados que descansar de comilonas unos cuantos días suena maravillosamente. También porque muchos temen enfrentarse a la balanza. 

Las cenas de fin de año a todo descontrol calórico y aunque lo sospechemos, ver el resultado plasmado en cifras siempre es mucho más duro de lo que esperamos. Pero ¿Cuánto engordamos realmente en estas festividades?

En realidad, unas cuantas comidas durante un par de semanas no van a hacerte descarrilar en el control de tu peso. Lo que de verdad importa es lo que hacés el resto del año.

¿Cómo impactan las cenas de fin de año realmente?

Algunos estudios han analizado qué impacto tienen realmente las fiestas sobre nuestro peso. Uno de ellos analizó las variaciones de peso de 195 adultos en Estados Unidos, considerando el periodo festivo como el que va desde Acción de Gracias, a finales de noviembre, hasta fin de año. Sus resultados mostraban que la ganancia de peso media en esa época es de 0,37 kilos.

Otros estudios han arrojado conclusiones algo contradictorias. Por ejemplo, este estudio buscó determinar si el periodo vacacional producía cambios en el peso, así como en el porcentaje de grasa corporal, de estudiantes de universidad. Según sus resultados, a pesar del cambio temporal de hábitos alimenticios y de ejercicio de los estudiantes durante las vacaciones, no se observaba un cambio de peso, pero sí un aumento en el porcentaje de grasa corporal.

En contraposición, este otro estudio analizó la misma cuestión en hombres y mujeres de todas las edades y determinó que a pesar de que los participantes percibían haber aumentado de peso durante las vacaciones, el peso real se mantenía similar antes y después de estas, y que lo mismo ocurría con su porcentaje de grasa corporal.

¿Por qué lo importante es el resto del año?

Pero volvamos al primer estudio que hemos mencionado, porque extrajo otras conclusiones interesantes. Por un lado, que las personas que ya padecen obesidad o sobrepeso suelen sumar más kilos durante esas semanas. Por otro, que el peso ganado en estas semanas supone aproximadamente el 50% del peso total que aumentamos cada año.

Ambas conclusiones señalan en la misma dirección: lo importante no es el peso que ganas durante las vacaciones, sino lo que haces el resto del año. Subir algo de peso durante las festividades, aunque sean uno o dos kilos, no es problemático si habitualmente estamos en nuestro peso y si pasadas las semanas de festividades volvemos a unos hábitos saludables de alimentación equilibrada y actividad física regular.

El problema es si el resto del año tenemos sobrepeso y no le ponemos remedio, si llevamos un estilo de vida sedentario y si no llevamos una alimentación sana. Primero, porque en esos casos los excesos navideños no son una excepción, sino la norma. Segundo porque eso puede hacer que el descontrol de peso navideño sea mayor.

Por último, porque si cada Navidad sumamos un aumento de peso que no eliminamos durante el resto del año lo que ahora suponen unos gramos, o un par de kilos, se irá convirtiendo en un problema cada vez mayor que puede llevarnos a padecer un sobrepeso serio, o incluso obesidad, con los problemas de salud que ello conlleva.

¿Qué podemos hacer para volver a nuestro peso?

Por eso lo importante no son las fiestas, sino lo que hacemos el resto del año. Una vez pasadas las fiestas, es importante retomar los buenos hábitos para que el peso que hayamos podido ganar no se acumule. Para ello, acá van algunos consejos:

  1. No dejes de comer. Es muy típico que tras los excesos nos sometamos a una dieta estricta para compensar. Esto no es muy buena idea, ya que puede llevarnos a un efecto rebote en la que sumemos peso y perdamos peso periódicamente sin conseguir resultados y comprometiendo nuestra salud.
  2. Planifica menús semanales equilibrados. En vez de dejar de comer, organizate para seguir una dieta variada y saludable. Planificá tus menús con antelación y basate en alimentos frescos para prepararlos.
  3. Frutas y verduras son tus aliadas. Convierte las frutas y verduras frescas en protagonistas de tu alimentación, así como carne de ave y pescados. Así tendrás todos los nutrientes que necesitas e irás reduciendo poco a poco tu peso.
  4. Bebe mucha agua. La hidratación es importante para que tu organismo funcione correctamente, y con el agua te asegurás de no ingerir calorías innecesarias que llegan con el alcohol o los refrescos.
  5. Volvé a entrenar. Si dejaste tu rutina de ejercicio abandonada durante las fiestas, retomala. No seas muy duro durante las primeras semanas y dejá a tu cuerpo recuperar el ritmo poco a poco para evitar lesiones.
  6. Si no hacías ejercicio, empezá a hacerlo. El año nuevo es perfecto para esta resolución. No tenes que pasar de cero a 100 en una semana: buscá algo que te guste, ya sea yoga o bailar salsa, y comenzá poco a poco. Cualquier actividad física que sumes a tu día a día será beneficiosa para tu salud y te ayudará a bajar de peso, aunque sea simplemente subir por las escaleras, pues respetar las medidas de restricción social durante pandemia es también muy importante.

 

Fuente: vitonica.com