El alto consumo de sal amenaza a la población argentina

Nuestro país es uno de los que encabezan el ranking de mayor consumo de sal en América Latina. Una estadística preocupante que los especialistas piden reducir para evitar las complicaciones que trae su uso en exceso.

El consumo excesivo de sal es el principal factor de riesgo de hipertensión en la población. Que es a su vez, la principal causa de muerte prematura y la segunda de discapacidad por enfermedades no transmisibles como el infarto, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades renales.

La población de la región de América Latina consume mucha más sal que los 5 gr diarios máximos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el consumo de sal por persona ronda los 12 gr diarios.

La mayoría del sodio que se consume habitualmente proviene de los alimentos procesados o industrializados, donde los consumidores no tienen participación ni conocimiento sobre la cantidad de sal agregada. En nuestro país se calcula que entre el 65% y el 70% de la sal que se consume proviene de dichos alimentos. Por ejemplo, unos snacks de patatas fritas con aderezo tienen cerca de 4900 miligramos de sodio.

En este contexto, para disminuir el consumo de sal en la población no alcanza con promover cambios a nivel individual sino que son necesarias políticas de salud pública que promuevan el acceso igualitario a alimentos saludables y limiten el contenido de sodio de los alimentos procesados.

Los números de la sal en Argentina, según el Ministerio de Salud

  • 12 gr de sal consumen en promedio diariamente las y los argentinos, cuando lo recomendado son 5 gr.
  • 16,4% de la población agrega siempre sal a la comida luego de la cocción.
  • Entre el 65% y el 70% aproximadamente del sodio que consumen las y los argentinos proviene de los alimentos procesados o industrializados
  • 40,6% de la población tiene hipertensión arterial, según la medición objetiva de la ENFR 2018

La disminución de 3 gr. de la ingesta diaria de sal de la población argentina evitaría en nuestro país cerca de 6.000 muertes por enfermedad cardiovascular y ataques cerebrales, y aproximadamente 60.000 eventos cada año.

Efectos secundarios del consumo excesivo

  • El consumo de sal en exceso tiene efectos derivados y relacionados a la circulación. Entre ellos destacan la hipertensión arterial,  los infartos de miocardio y la insuficiencia cardíaca.
  • También puede causar accidente cerebrovascular, embolias, hemorragias cerebrales e ictus, que trae como consecuencia secuelas físicas y neurológicas graves y permanentes. Esto se produce, principalmente, porque la sal dificulta la función de los riñones. La función de filtrado renal se ve perjudicada ante mucha sal, potenciando asimismo la hipertensión arterial en un círculo vicioso.
  • Insuficiencia renal. Además puede predisponer a la formación de piedras o cálculos renales. Causa retención de líquidos, empeorando el funcionamiento no sólo de los riñones, sino del corazón y el hígado.
  • Aparición de tumores. O el desarrollo de, por ejemplo, el cáncer de mama. Así lo certifica un estudio publicado en 2018 por investigadores chinos.
  • Sobrepeso y obesidad. Tras el estudio INTERMAP en 2019, se obtuvo que el consumo de sal se asocia positivamente con el IMC y la prevalencia de sobrepeso u obesidad.

Como evitar el exceso

Para evitar los problemas que acarrea el consumo excesivo de sal, es recomendable dejar de lado los productos procesados especialmente los quesos, la repostería y los embutidos o fiambres, así como también la comida rápida. A su vez, utilizar sustitutos de la sal, como es la sal marina no tratada, y cada vez verter menos en las comidas. Al principio se nota la diferencia, pero luego el paladar se va acostumbrando.

Por último, una buena idea es probar condimentos o ingredientes que realcen el gusto de la comida. Las especias como la pimienta, la salvia, la mejorana, la albahaca, el perejil, la nuez moscada, el romero, el estragón y el comino no deben faltar en tu cocina. El limón también es un gran sustituto de la sal que ayuda a realzar sabores de una manera saludable.

Si tenés dudas acerca de cómo consumir sal de manera saludable, siempre podés recurrir y consultar con tu médico de cabecera.

 

Fuente: ficargentina.org; nutrinfo.com; mejorconsalud.as.com