1 de cada 7 celíacos está diagnosticado y en tratamiento

En Argentina, el 1% de la población es celíaca pero del total de los diagnosticados apenas el 70% consume alimentos sin gluten. Y solo uno de cada 7 pacientes está correctamente diagnosticado.

De acuerdo a los datos aportados por el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, en la Argentina, el 1% de la población del país padece la enfermedad celíaca. Pero solo 1 de cada 7 pacientes está diagnosticado, el resto no sabe que padece la enfermedad. Y de ellos, el 30% de los pacientes diagnosticados no lleva una dieta adecuada, exenta de consumir alimentos con gluten.

Las personas celíacas tienen problemas para digerir el gluten, que es una proteína presente en ciertos alimentos, principalmente harinas y ciertos productos alimenticios.

Esta condición se define como la “intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena”. Tiene como característica central, una reacción inflamatoria de base inmune en la mucosa del intestino delgado que dificulta la correcta asimilación de nutrientes. Las proteínas de esos cereales dañan las vellosidades intestinales encargadas de absorber los nutrientes de los alimentos.

Para controlarla, evitar inconvenientes y aliviar los daños ocasionados al intestino delgado es suficiente con una dieta controlada por nutricionista. Una alimentación libre de gluten o de prolaminas tóxicas -como en realidad debería denominarse- no trae inconveniente y se mejoran los síntomas.

1 de cada 7 pacientes está diagnosticado

Muchos de los casos de enfermedad celíaca son asintomáticos, no presentan la típica forma evolutiva y por eso, tardan mucho en detectarse. El lapso de tiempo entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico de la enfermedad celíaca puede ser de hasta siete años. Se calcula que solamente una de cada siete personas celíacas está diagnosticada.

Los celiacos, más allá de la restricción de alimentos con TACC, deben evitar los alimentos procesados empaquetados y enfocarse en una dieta más variada que conste de verduras, frutas y fuentes de proteínas magras, granos integrales y legumbres.

Qué se recomienda para llevar una alimentación adecuada

  • Consultar el listado actualizado de alimentos libre de TACC publicado por ANMAT, no dejarse llevar por lectura de etiquetas.
  • Verificar en los restaurantes que la carta tenga menú apto celiacos.
  • Preguntar al anfitrión de una cena o fiesta acerca de las opciones libres de gluten antes de asistir a una reunión social.

Se debe tener precaución con ciertos alimentos, que no necesariamente contienen gluten, pero sí pueden contener este ingrediente en productos que se usan como aglutinante. Estos productos son, entre otros: caramelos y golosinas, chocolate y el café, embutidos (salchichas, morcilla, chorizo, mortadela, etc.), patés, salsas, condimentos, colorantes alimentarios, helados, bebidas de máquina, conservas de carne, conservas de pescado en salsa, hamburguesas preparadas, albóndigas preparadas, quesos de untar con sabores, quesos fundidos, quesos especiales para pizza y frutos secos tostados o fritos.

Además, es importante asegurarse de que se garantizan las buenas prácticas de manufactura para alimentos seguros.

Moda versus salud

En los últimos años, cada vez más personas que no tienen la enfermedad celíaca adoptaron una dieta libre de gluten, porque consideran que evitar este componente es más saludable o que podría ayudarlos a perder peso. “No existen datos que sugieran que el público en general deba mantener una dieta libre de gluten para perder peso o gozar de mejor salud”, explica la licenciada en nutrición, Andrea Baistrocci (M.P. 263), integrante del Consejo Directivo del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires.

Es importante tener en cuenta que una dieta libre de gluten no es siempre una dieta saludable. Porque, entre otras cosas, puede no proporcionar los suficientes nutrientes, vitaminas y minerales que el cuerpo necesita, como fibra, hierro y calcio. Además, algunos productos libres de gluten pueden ser altos en calorías y azúcar.

Si se quiere perder peso no se debería llevar una dieta sin gluten, ya que lo recomendable en el marco de un tratamiento nutricional es enfocarse en controlar el tamaño de las porciones que se ingieren. Para almorzar o cenar, la mitad del plato debería ser a base de verduras o ensalada, un cuarto de proteínas y otro cuarto de carbohidratos.

Es por eso que los expertos recomiendan siempre realizar un tratamiento supervisado por un licenciado en nutrición para tener un real control de los alimentos que se ingieren.

 

Fuente: iprofesional.com