Enojarse podría dañar el corazón

Diversos estudios advierten que la ira, o el enojo frecuente, podría aumentar el riesgo de infarto. ¡A ver si sonreímos un poco más!

El riesgo de infarto aumentaría 8,5 veces en la hora posterior a un ataque de ira, según un nuevo estudio publicado en la revista científica European Heart Journal: Acute Cardiovascular Care. Aclaremos que no se trata de sentir un leve fastidio; en el artículo se refieren a episodios de ira intensa, definidos como estar “muy enojado, con el cuerpo tenso, apretando dientes y puños”.
“La ira resulta en cambios en el ritmo cardíaco y en la presión sanguínea”, afirmó Thomas Buckley, autor del estudio. Explicó que la mayoría de los infartos son consecuencia de la formación de un coágulo en la arteria coronaria, que suele producirse al desprenderse la placa acumulada en la pared del vaso sanguíneo. “Es posible que los cambios fisiológicos asociados a la ira contribuyan a este proceso”, contó.

No hagas enojar al corazón
Los investigadores siguieron a pacientes en un hospital, que habían sufrido un ataque al corazón, y a través de un cuestionario pudieron ver que más de 10 habían experimentado un episodio de ira intensa en las horas previas.
Este descubrimiento se acopla a otros estudios previos, que habían demostrado el impacto negativo del enojo. Según una investigación publicada en 2014 en la revista científica European Heart Journal, cuantos más episodios de ira tengamos al día, más aumentarían las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco, incluso entre personas con bajo riesgo de problemas cardiovasculares.
¡Consulta a tu médico si tenes “días de furia” con frecuencia!

Fuente: Salud 180