El estigma de la salud mental en Latinoamérica

La cultura latinoamericana tiene una idea errónea sobre las enfermedades mentales y esto puede acarrear muchas otras consecuencias sociales negativas.

La salud mental está relacionada al modo en que pensamos, sentimos y actuamos regularmente, ante distintas circunstancias de la vida. Por ejemplo, todas las personas se sienten preocupadas, ansiosas, tristes o estresadas de vez en cuando. Pero si estas sensaciones permanecen por tiempos prolongados e interfieren en el trabajo o en las relaciones personales, entonces es probable que se trate de un problema de salud mental.

Se estima que tan solo en los Estados Unidos una de cada cinco familias sufre este tipo de problemas que incluye, entre los más comunes, depresión, fobias, trastorno bipolar y esquizofrenia. La buena noticia es que todas estas condiciones suelen ser tratables y pueden resolverse con terapia y/o medicinas. Y algunos estudios revelan que menos del 10% de los latinos con trastornos emocionales buscan los servicios de un especialista en salud mental.

Desde luego, los problemas de salud mental no son exclusivos de ningún país ni sector social o cultural, sino que pueden afectar a cualquier persona, independientemente de dónde vive y en cualquier momento. El problema que existe entre la comunidad latinoamericana es que frecuentemente se tiene una idea equivocada, un “estigma” acerca de las enfermedades mentales que nos detiene cuando se trata de buscar ayuda o de ir con el médico o con un profesional calificado para que se establezca el diagnóstico y para recibir el tratamiento que se requiere. Ya sea para nosotros o para un ser querido, por vergüenza o pensando que deberíamos tener la fortaleza de salir adelante solos. Cuando en realidad, esto no tiene nada que ver con fortaleza. Así como la presión alta y la diabetes son enfermedades que no se tratan con fortaleza, la depresión, los ataques de pánico y otros trastornos mentales también requieren tratamiento de un profesional.

Los incidentes traumáticos, condiciones y calidad de vida que no son buenas, trabajo, etc. puede provocar ciertas condiciones como el estrés, la depresión y la ansiedad. Si bien es cierto que el apoyo de los amigos y los familiares es muy importante, dependiendo del problema, a veces es necesaria la ayuda profesional, la cual no se busca, a veces por falta de recursos y a veces por el estigma que existe en nuestra comunidad acerca de las enfermedades mentales.

Si vos o algún ser querido se siente triste, nervioso, cansado o irritable frecuentemente, puede que no sea algo temporal sino algún tipo de problema de salud mental. Afortunadamente existen tratamientos. Si no te da vergüenza que un especialista trate tu diabetes o tu presión alta, tampoco debería hacerlo que traten tu problema emocional. ¡Buscá ayuda profesional y preparate para mejorar tu calidad de vida!

 

Fuente: vidaysalud.com