Adolescentes con poco movimiento

Solo uno de cada cuatro hace suficiente ejercicio, apenas uno de cada cuatro en realidad lo hace. Los chicos son ligeramente más propensos que las chicas a cumplir las recomendaciones.
De acuerdo a médicos especialistas, es necesario que los adolescentes realicen al menos una hora de actividad física al día, pero sólo una cuarta parte lo hace, y este es para los médicos un porcentaje bajo. Esto significa que la mayoría de los adolescentes, un 60%, están en riesgo de una mala salud física y mental debido a sus estilos de vida inactivos.
Los nuevos hallazgos llegan en un momento en que la obesidad infantil es un problema creciente, y hay un esfuerzo importante por lograr que los niños sean más activos. Los investigadores utilizaron datos combinados de encuestas, de niños de 12 a 15 años. Los chicos eran más propensos que las chicas a cumplir con la recomendación de 60 minutos al día, ya que el 27 por ciento de ellos lo hacían. Entre las chicas, el 22.5 por ciento cumplían con el requerimiento. Y también se encontraron con que casi el 8 por ciento de los niños no hacían ninguna actividad física de moderada a vigorosa durante una hora al día en ningún día de la semana.
Los niños obesos de ambos sexos eran menos propensos a ser activos que los niños de peso normal. Los investigadores dijeron que el motivo no está exactamente claro. Aunque algunos piensan que la obesidad se debe a la inactividad, al menos en parte, otros sugieren que la inactividad se debe a la obesidad.
Los nuevos datos se hacen eco de los hallazgos de un estudio anterior en donde se halló que el 29 por ciento de los niños de secundaria cumplían con la directriz de una hora al día de actividad física todos los días. La actividad de moderada a vigorosa es un ejercicio como caminar o trotar, que se hace con suficiente intensidad de manera que “uno puede hablar, pero no cantar”, explicó.

Ejercicio en familia
Si tenemos en cuenta que otras investigaciones hallaron que los niños que realizan actividad física regular llevan el hábito a la adultez, es bueno que los padres hagan su aporte. Ellos pueden fomentar una mayor actividad física en sus hijos al hacer algo con ellos, y se pueden alcanzar estas metas haciendo cosas pequeñas, como caminar juntos después de la cena, bailar o dar un paseo familiar en bicicleta por ejemplo.
Los profesionales piden que los padres se hagan el propósito de asegurar que sus hijos hagan actividad física todos los días, ya que no pueden contar con que las escuelas provean toda la actividad que los adolescentes necesitan, si bien se encuentra en la currícula de actividades de la mayoría de las escuelas.
Sugirió inscribir a los niños en deportes después de la escuela, en baile y en clases de artes marciales. Pero los programas varían respecto a qué tanta actividad conllevan. “Y la única forma en que los padres pueden saberlos es ir y observar”, apuntó.

Fuente: Médicos Consultores