Cómo volver al ejercicio después de un largo parate

Si por las circunstancias del pasado año dejaste tus rutinas de ejercicios o incluso si este es tu propósito para el nuevo año, te ofrecemos estos consejos para vuelvas a ejercitarte de forma segura y saludable.

Retomar una rutina de ejercicios luego de haber pasado mucho tiempo sin actividad o de haber tenido que abandonarla por alguna circunstancia, puede ser muy saludable. Pero si te precipitás, también puede resultar peligroso. Muchas personas pretenden hacer lo mismo que antes desde el primer día y eso no es conveniente. Por eso te pedimos que tomes en cuenta algunas consideraciones que debés considerar para no lastimarte, y volver al ejercicio después de un periodo prolongado sin actividad.

Es cierto que el ejercicio te ayuda a mantenerte en forma y siempre es saludable, pero el cuerpo también tiene sus tiempos. Por eso si no sos de los que hacen ejercicio con regularidad y querés empezar a hacerlo o si en cambio te proponés retomar tu rutina luego de haberla dejado por un tiempo empezá poco a poco, nunca trates de hacer todo de golpe porque podés lastimarte.

Tiempo de adaptación

El cuerpo necesita tiempo para adaptarse a una rutina de ejercicios, y para que los músculos y los huesos se vayan fortaleciendo y adquiriendo tonicidad y flexibilidad de manera progresiva. Al comenzar de nuevo la actividad, es importante que empieces progresivamente y sin exigirte demasiado, sobre todo si has tenido previamente alguna lesión o si tenés alguna cicatriz.

Cuando el motivo del abandono haya sido una cuestión de salud, es importante que le cuentes a tu médico tu intensión de retomar el ejercicio y le preguntes si tenés que tener algún cuidado en particular antes de comenzar la rutina. Por ejemplo, no es lo mismo volver luego del parto, que de un infarto o de una cirugía bariátrica (que es la que se hacen las personas obesas para perder sobrepeso). O incluso si has tenido Covid.

Con esos datos en mente, lo único que resta es constancia y paciencia, como la tortuga en su carrera con la liebre, que paso a paso y lentamente llega antes a destino y sin problemas.

¿Por donde empezar?

Puede que te resulte difícil saber por dónde comenzar. Si ese es tu caso, he aquí algunas recomendaciones para que retomes una rutina de ejercicios sin lesionarte:

 

  • Ponete un objetivo que quieras lograr: correr cinco kilómetros, hacer 200 abdominales diarios, escalar una montaña o ir en bicicleta en un trayecto largo. Cualquiera que sea tu meta, anotala y dejala en algún lugar visible.
  • Arma un plan de ejercicios. Lo primero que necesitás es hacerte el tiempo: definí días y horarios que tengas disponibles y adónde vas a ir a practicar. Asimismo, buscá nuevos modos para ponerte en forma, sobre todo si tuviste una lesión y te estas recuperando. Podés probar con ejercicios suaves y quizás sea el momento de empezar actividades como yoga o Pilates.
  • Escuchá a tu cuerpo y aceptá tus limitaciones. Sobre todo si dejaste el ejercicio por algún motivo de salud. Recordá que tuviste un problema y que necesitás encontrar nuevas formas de ejercitar y devolverle a tu cuerpo la movilidad que ahora ha cambiado.
  • Cuida tus músculos. Comenzá con movimientos lentos, usando pesas pequeñas para los ejercicios de resistencia, y recorriendo distancias cortas. Y no te desanimes. Con el tiempo empezarás a notar los resultados y, si has sido realista, cuando menos lo esperes estarás logrando el objetivo que te has propuesto.

 

Por último, recordá que la actividad física es sólo una parte de tu plan de salud y bienestar en general. Si acompañas tu rutina con pequeños y saludables cambios en tu dieta, los resultados serán mucho más notorios. ¡Animate!

 

Fuente: vidaysalud.com