8 ejercicios rápidos para hacer por las mañanas y estar en forma

Para sacarse la modorra y mantener una rutina cuando no es posible entrenar o salir a caminar, nada mejor que una rutina de ejercicios simple y rápida para comenzar el día con energía.

Empezar el día con una pequeña rutina de ejercicios no cuesta mucho y aunque no lo creas, se consiguen excelentes resultados.

Es un modo sencillo de activar el metabolismo, quemar calorías y animar a nuestro cuerpo a que afronte el día de la mejor manera: con energía y evitando esas tensiones que en situaciones como las del aislamiento social obligatorio, se acumulan en nuestros músculos y nos hacen sentir más lentos e incluso más doloridos.

  1. Acostate y levantá pesas

No, no vamos a levantar pesas de 5 kilos. Se trata solo de hacer una rutina sencilla de resistencia donde ejercitar nuestros brazos. Para esto, solo tendrás que tumbarte en una esterilla o en la alfrombra, respirar unos minutos de forma profunda y después, levantar y bajar tus brazos durante 5 minutos mientras cargás pequeñas pesas de mano. Si no tenés podés reemplazarlas por botellas pequeñas llenas de agua.

  1. Saltar

Es fácil y es divertido. Si no tenés vecinos de abajo a los que molestar, animate, ponete un poco de música y saltá durante unos minutos a diferentes intensidades. Podés empezar con saltos a bajo ritmo para, después, aumentar la velocidad. Nunca llegues al límite de tus fuerzas, se trata solo de activarnos por la mañana, pero nunca debemos alcanzar el agotamiento.

  1. Flexiones “superman”

Bajo este término tan original se alza uno de los ejercicios más comunes en esas rutinas matinales a las que nuestro cuerpo debe acostumbrarse:

  • Acostate boca abajo sobre la esterilla, colchoneta o alfombra.
  • Separá las piernas.
  • Ahora, con los brazos pegados a tu cuerpo, levantá el torso, con los brazos bien pegados a su cintura.

Debes sentir la tensión en tus músculos lumbares (en la zona baja de la espalda). Repetilo varias veces.

  1. Ejercicio con la silla

Este es uno de los ejercicios más sencillos y útiles. Solo necesitarás una silla firme, con buenos soportes y que no se deslice mientras realizas la rutina de estiramientos.

  • Una vez bien posicionada la silla, colocate de frente y subí un pie al asiento.
  • A continuación, incliná el cuerpo hacia adelante manteniendo bien estirada y apoyada la pierna que está en el suelo, para sentir que se estira.
  • Repetí el ejercicio con la otra pierna. Muy fácil.
  1. Piernas en alto

Más que un ejercicio, estamos ante una posición relajante y favorecedora para la circulación de las piernas, lo que nos puede ayudar muchísimo para empezar el día.

  • Acostarse en el suelo, siempre sobre esterilla, colchoneta o alfombra. Buscá una postura cómoda y segura frente a una pared.
  • Elevá las piernas y apoyalas contra la pared, dejando a su vez los brazos extendidos.

Esta posición te puede ir muy bien cuando termines algún ejercicio: te relajará, armonizará tu respiración, el flujo sanguíneo e incluso oxigenarás tu cerebro.

  1. Ejercicio de la bicicleta invisible

Estamos seguros de que en algún momento de tu infancia habrás realizado este ejercicio tan imaginativo como lúdico. Es muy fácil:

  • Tumbate boca arriba en la cama.
  • Elevá las piernas.
  • Sujetá tu cintura con las manos y elevate un poco más.
  • Ahora simula el movimiento del pedaleo con tus piernas. Empieza con una intensidad baja para ir aumentando la velocidad.
  1. Estiramiento de isquiotibiales

  • Sientate sobre una esterilla, colchoneta o alfombra.
  • Doblá una pierna, de forma que la planta del pie toque el muslo contrario.
  • Inclina tu cuerpo hacia delante, intentando mantener la zona lumbar bien recta.
  • Alcanza con la mano la punta del pie que tienes extendido.
  • Aguanta esta posición 30 segundos, descansa y realiza el mismo ejercicio con la otra pierna.
  1. Estiramiento de espalda

Este ejercicio es igual de recomendable y terapéutico para empezar bien la mañana. No es pesado, no te agotará y te ayudará a aliviar posibles tensiones ocasionadas por un mal descanso.

  • Ponete en cuatro patas y encorvá la espalda hacia arriba unos segundos.
  • Después, iniciá el movimiento contrario, es decir, suavemente lleva tu vientre hacia abajo y dejá que la columna quede arqueada en la posición opuesta.

Podés elegir cualquiera de estos estos ejercicios y combinarlos para realizar una rutina matinal de no más de 10 minutos.

 

Fuente: mejorconsalud.com