Un día para celebrar a quienes luchan por un mundo para todos

El 3 de diciembre es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Una fecha para velar por los derechos comunes a un mundo más inclusivo y con más posibilidades para los grupos vulnerables.

La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó en 1992, el día 3 de diciembre como el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Para fomentar una mayor integración en la sociedad de las personas con discapacidades. En el caso de Argentina, se dispuso por Ley con el fin de promover conductas responsables y solidarias sobre los derechos de todas las personas con discapacidad. En pos de un mundo más inclusivo y con más posibilidades para los grupos vulnerables

Se estima que en nuestro país 10 de cada 100 personas sufren algún tipo de limitación física o intelectual que dificulta sus actividades cotidianas y las ubica en situación de desigualdad respecto de aquellas que tienen sus capacidades conservadas.

La discapacidad es un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación según lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según la Clasificación Internacional de Funcionalidad (CIF), los problemas del funcionamiento humano se agrupan en tres categorías vinculadas entre sí:

–Deficiencias: son problemas en la función corporal o alteraciones en la estructura corporal, a menudo identificadas como síntomas o señales de condiciones de salud, por ejemplo, parálisis o ceguera.

-Limitaciones de la actividad: son dificultades para realizar actividades; por ejemplo, caminar o comer.

-Restricciones de participación: son problemas para participar en cualquier ámbito de la vida; por ejemplo, ser objeto de discriminación a la hora de conseguir empleo o transporte.

En desventaja

Las desventajas de este grupo de personas es tal que en todo el mundo tienen los peores resultados sanitarios, peores resultados académicos, una menor participación económica y unas tasas de pobreza más altas que las personas sin discapacidad. En parte,  es consecuencia de los obstáculos que entorpecen el acceso de las personas con discapacidad a derechos como la salud, la educación y el empleo, a servicios como el transporte, o la información.

En este sentido, el cambio social frente a la disparidad, es un tema pendiente.

Inclusión en todos sus aspectos

El 13% de la población en nuestro país tiene alguna discapacidad; es decir, poco más de 5 millones de personas, según datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas del INDEC. Dentro de este grupo, sólo un cuarto se desempeña en algún puesto laboral. ¿Los motivos? En muchos casos, no buscan empleo por temor al rechazo, pero en otros, se debe a la falta de oportunidades.

Por ser una de las poblaciones vulnerables más numerosa, resulta imperiosa la necesidad de seguir avanzando en nuevas iniciativas que permitan visibilizar los números que arrojan las estadísticas

De acuerdo con los cálculos de la OMS, más de 1000 millones de personas tienen alguna forma de discapacidad. Esto es alrededor del 15% de la población mundial. Por si fuera poco, las previsiones indican que esa cifra aumentará como consecuencia del envejecimiento de la población y de la creciente prevalencia de las enfermedades no transmisibles. Aunque las personas con discapacidad se ven desfavorecidas, no todas ellas enfrentan los mismos obstáculos, ya que estos dependen varios factores, como el lugar donde viven y la equidad en el acceso a la salud, la educación y el empleo.

 

Fuente: infobae.com; who.int