Tu tipo de piel determina la predisposición al cáncer

Ciertos tipos de piel se encuentran en mayor riesgo a desarrollar daño solar y cáncer de piel. ¿Conoces tu tipo de piel? Dale un vistazo a estas descripciones y encontrá la tuya, también cómo prevenir y cuidarla.

Existen seis fototipos de piel, pasando de claro a oscuro. Las personas con piel tipo I y II tienen mayor riesgo a desarrollar cáncer de piel, mientras que los tipos V y VI se encuentran entre los de riesgo más bajo. Esto se debe a que los que tienen más pigmentación tienen más protección natural al sol pero no están exsentas de llegar a cáncer de piel. Al igual que las personas de piel clara, deben ser cautelosos y hacerse exámenes regularmente con un médico.

Las recomendaciones preventivas básicas son para todos los tipos por igual:

  • Buscar la sombra, sobre todo, entre las 10 AM y 4 PM.
  • Evitar las quemaduras (flecharse por el sol).
  • Evitar el bronceado y las camas de bronceado UV.
  • Cubrirse con ropa, incluido un sobrero de ala ancha y anteojos de sol anti-rayos UV.
  • Aplicarse, cada día, crema solar de amplio espectro (UVA/UVB) con un factor de protección (SPF) igual o superior a 15. Para pasar varias horas realizando actividades al aire libre, utilizar una crema solar de amplio espectro resistente al agua con un SPF igual o superior a 30.
  • Aplicar 28 gramos (2 cucharadas) de crema solar por todo el cuerpo 30 minutos antes de salir. Volver a aplicar cada dos horas, después de nadar o sudar mucho.
  • Mantener a los recién nacidos alejados del sol. Las cremas solares solo pueden aplicarse a niños de más de 6 meses de vida.
  • Estar atentos a cualquier cambio o anomalía que aparezca en la piel.
  • Acudir al doctor, cada año, para que realice un chequeo médico profesional de la piel.

Encontrá tu fototipo para conocer tu grado de riesgo, y mirá qué tenés que tener en cuenta para protegerte y prevenir el cáncer de piel.

Tipo I: siempre se quema y nunca se broncea al sol

Las pieles muy claras son extremadamente susceptibles al daño en la piel, así como a cánceres tales como el carcinoma basocelular y el carcinoma de células escamosas. También tienen un riesgo muy elevado a desarrollar melanoma, el cáncer de piel más mortal. Además de los cuidados preventivos en general, es recomendable utilizar un protector solar con un FPS de 30 o superior. Buscar la sombra estando al aire libre en todo momento y es necesario que revise su piel de pies a cabeza cada mes, prestando especial atención a cualquier crecimiento sospechoso. Y realizar un examen de piel anual con especialistas.

Tipo II: casi siempre se quema y raramente se broncea en el sol

Es altamente susceptible al daño de la piel, y como en el tipo anterior a los mismo tipos de cánceres. Además de seguir los consejos de prevención básicos, es recomendable utilizar protector solar con un FPS de 30 o superior, buscar la sombra y revisar la piel todos los meses y con un profesional anualmente.

Tipo III: a veces se quema y a veces se broncea en el sol

Es susceptible al daño de la piel, así como al carcinoma de basocelular, el carcinoma de células escamosas, y existe riesgo muy elevado para desarrollar melanoma. Se recomiendan un protector de 30 o más FPS y seguir los consejos anteriores, prestando especial atención a cualquier crecimiento sospechoso.

Tipo IV: tiende a broncearse fácilmente y es menos propenso a quemarse

Aun así, se corre peligro. La recomendación es usar protección solar con un FPS de 15+ y buscar la sombra entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Así como seguir todos los consejos de prevención básicos, incluyendo la revisión de la piel en búsqueda de apariciones sospechosas y la visita anual con un especialista.

Tipo V: se broncea fácilmente y rara vez se quema

Existen riesgos, por eso es recomendable utilizar un protector solar con un FPS de 15+ y buscar la sombra entre las horas de mayor intensidad solar. El melanoma lentiginoso acral, es más común entre la personas de piel más oscura. Estos melanomas tienden a aparecer en las partes del cuerpo que no suelen estar expuestas al sol, y a menudo suelen ser detectados tardíamente, después de que el cáncer se ha propagado. Por eso es importante revisar la piel de cabeza a pies cada mes, prestando atención a cualquier crecimiento sospechoso, especialmente en las palmas de las manos, plantas de los pies y membranas mucosas. Además de realizar un examen de piel anualmente con dermatólogos profesionales.

Tipo VI: Nunca se quema.

A pesar de que no se queman, las personas de piel oscura están todavía en riesgo de contraer cáncer de piel, y deben usar un protector solar con FPS de 15 + y buscar la sombra entre las 10 y las 16 horas por la intensidad de la radiación solar. Tal como en el tipo anterior, existen tipos de cánceres comunes entre personas de piel oscura. Por eso, antes que sea tarde, las revisiones periódicas y la visita a un profesional ayudarán en la prevención.

 

Fuente: cancerdepiel.org