La importancia de la tolerancia a la incertidumbre

La pandemia ha puesto en jaque nuestra forma de relacionarnos con nosotros mismos durante todo el último año. Tenemos ante nosotros un desafío enorme: resistir a la frustración y a la incertidumbre.

Los efectos de la pandemia de COVID-19 se han hecho más visibles desde principios del año 2020, a través de una crisis social, económica y sanitaria que ha traído consigo consecuencias muy dañinas para la mayoría de los países del mundo. 

Además de generar un auténtico terremoto a nivel global, la crisis del coronavirus también ha tenido una gran afectación a nivel individual en la ciudadanía, que ha vivido de primera mano cómo ésta ha cambiado por completo la sociedad.

Son muchas las certezas que se han desvanecido con la crisis del COVID-19; buena parte de las presuposiciones sobre las que millones de personas construían sus proyectos personales y profesionales han caído a causa de la pandemia y las medidas políticas y económicas para atajarla. Esto ha generado una gran incertidumbre en muchas personas que se han visto inmersas en una situación dramática, en la cual es necesario saber adaptarse a este contexto.

Para muchos, ahora resulta muy difícil pensar en vivir de la misma forma en que se venía haciendo antes. Por eso, es necesario hablar de los principales factores de incertidumbre en estos tiempos de COVID-19, poniendo énfasis en la importancia que tiene la tolerancia en esta falta de conocimiento y la la ausencia de respuestas reconfortantes.

Por qué la tolerancia a la incertidumbre es clave en la crisis del coronavirus

La crisis mundial del COVID-19 nos ha llegado por sorpresa en cuestión de pocas semanas; se trata de una pandemia que ni siquiera los estados más poderosos del mundo han sido capaces de frenar con éxito. No es de extrañar que a nivel individual, muchos ciudadanos también hayan tenido auténticas dificultades para hacer frente a cada una de las muchas exigencias y eventualidades personales que ha traído consigo esta situación.

Pero no todas las soluciones pasan por actuar como si lo tuviésemos todo perfectamente controlado; en muchos aspectos, es necesario desarrollar habilidades psicológicas de gestión de la incertidumbre, que ha sido una de las consecuencias inmediatas de la pandemia de coronavirus en la población mundial.

Esta pérdida de certezas y confianza en el futuro se ha experimentado en la mayoría de personas, tanto a nivel personal como profesional, y ha generado cambios verdaderamente notables en sus vidas. A continuación hablaremos sobre cada uno de esos ámbitos de incertidumbre.

Ámbito Personal

La incertidumbre sobre la propia salud y por el hecho de no saber si han sido contagiado o no, es el elemento más destacable durante esta pandemia, así como la preocupación por la salud de familiares y seres queridos que hayan podido contagiarse o formen parte de algún grupo de riesgo. Además, existen otras causas de incertidumbre en el ámbito personal que han llegado a nuestras vidas junto con la pandemia, como por ejemplo: la situación económica y llegar a fin de mes a pagar las cuentas, muchos proyectos personales que se han visto truncados y no se han podido realizar, la incertidumbre sobre la extensión del confinamiento, o las dudas sobre si será posible reencontrarse con seres queridos.

Para hacer frente a esas fuentes de incertidumbre es de vital importancia aprender a convivir con ellas e incluso tolerar un cierto nivel de ansiedad (sin alimentarlo inconscientemente) para poder seguir adelante con la vida propia e impedir que éstas afecten a la salud mental.

Esto consiste, en resumidas cuentas, en intentar que dichas frustraciones e incertidumbres no afecten en exceso, en tener en cuenta en todo momento que nos encontramos en un período especial que terminará tarde o temprano, así como en saber relativizar y priorizar cada uno de los problemas, y en ser conscientes de que la salud es lo principal.

La mentalidad constructiva también es uno de los mayores aliados que tenemos; debemos ser realistas con la situación pero también recordar que el estado de pandemia es temporal y que siguiendo protocolos de seguridad estaremos evitando una buena parte de los riesgos.

¿Qué hacer?

Por supuesto, no todo el mundo es vulnerable a que la falta de certezas le afecte mucho psicológicamente. Sin embargo, si creés que sí te está dañando y no sabes cómo gestionar tus emociones, tu tiempo y tus procesos de toma de decisiones ante la adaptación al cambio, una gran ayuda con la que contás es la posibilidad de recurrir a los profesionales de la psicología.

Estos profesionales de la salud mental son especialistas que pueden ayudarte en la gestión de las emociones y en el tratamiento de problemas vinculados a la ansiedad, la depresión y el estrés. Y en estos tiempos es posible establecer citas virtuales o en algunos casos se mantienen presenciales bajo protocolo de salud.

 

Fuente: azsalud.com