Estas son las 6 cosas que tenés que saber sobre la osteoporosis

Lo que tenés que saber sobre la osteoporosis

¿Sabías que la enfermedad es asintomática hasta que se producen fracturas? Y cuando esto sucede es que ya está en una etapa avanzada. En el día mundial de la Osteoporosis, esto es lo que tenés que saber sobre esta enfermedad silenciosa.

 

La osteoporosis es una enfermedad que afecta al sistema óseo y que generalmente se produce por la descalcificación de los huesos. Pero también por deficiencia de vitamina D o factores genéticos. Ocurre cuando las piezas óseas sufren un desgaste en su microestructura interna, disminuyendo su densidad y capacidad de soporte. Lo que hace que se incremente el riesgo de fracturas además de sufrir reacciones inflamatorias y dolores severos.

Si bien es un trastorno frecuente en la tercera edad, algunos pueden sufrirlo de forma prematura debido a lesiones o hábitos que deterioran los huesos. La gravedad de esta enfermedad es que debido a la ausencia de síntomas, los pacientes ignoran que lo están padeciendo. Por eso los controles periódicos y estar alertas al consumo habitual de calcio y vitamina D son hábitos necesarios que te van a ayudar a prevenirla.

Conocé lo más importante sobre la osteoporosis:

  1. Factores de riesgo

El debilitamiento de las piezas óseas suele producirse por la poca absorción de calcio y vitamina D, sobre todo al llegar a la vejez. La deficiencia de estos nutrientes reduce la densidad ósea y, ante lesiones o enfermedades, puede provocar fracturas y daños irreversibles. Esta situación puede ocurrir por factores genéticos, aunque también se asocia a los cambios hormonales que se sufren en la edad adulta.

El consumo excesivo de tabaco y/o alcohol también influye en su desarrollo. La disminución en los niveles de estrógenos durante y después de la menopausia son otra causa vinculada. Hay más probabilidades de padecerlo si se sufre de anorexia o bulimia.

  1. Síntomas

Sus síntomas son inexistentes o silenciosos. La osteoporosis es una enfermedad de las denominadas: “enemigos silenciosos” del organismo, dado que no se manifiesta con síntomas contundentes hasta que se vuelve un problema más grave.

Por lo general, la detección ocurre cuando la persona sufre alguna fractura antes de saber que padece la enfermedad. La lesión puede darse, incluso, sin recibir golpes o traumatismos significativos.

Es posible sospechar de su presencia cuando se pierden hasta 5 centímetros de altura. Algunos llegan a desarrollar lo que se conoce como “joroba de viuda”, caracterizada por provocar una postura encorvada.

  1. Detección

La detección de la osteoporosis se realiza con un estudio médico conocido como DMO, que consiste en medir la densidad mineral ósea. Se trata de una radiografía de baja radiación que no quita mucho tiempo ni genera dolor. La revisión de la columna vertebral y cadera puede mostrar una fractura o aplastamiento vertebral.

Las radiografías comunes de otros huesos no suelen ser tan precisas para saber si existe esta afección.

  1. Prevención

Existen muchos factores que pueden conducir al desarrollo de la osteoporosis pero, la práctica continua de hábitos saludables resulta determinante para minimizar los riesgos.

Es fundamental garantizar una óptima absorción de calcio y vitamina D, incluyendo en la dieta los alimentos que los contienen. La recomendación de especialistas es la ingesta de 1000 mg de calcio por día para los adultos, y para mayores de 50 años esa ingesta debe aumentarse a 1200 mg por día.

Es igualmente importante reducir el consumo de sodio y grasas saturadas, porque dificultan la absorción de calcio. Y sí aumentar la absorción de magnesio, ya que también ayuda a conservar a densidad ósea.

Asimismo, practicar diariamente una rutina de ejercicio sirve para fortalecer las piezas óseas y mejorar la coordinación y equilibrio que evitarán caídas.

  1. Medicamentos para detener o revertir el problema

En la actualidad existen fármacos cuyas propiedades combaten la pérdida de la densidad ósea, evitando consecuencias graves como las fracturas. Entre estos se destacan los bifosfonatos, que evitan el desgaste óseo mediante la inactivación de unas células conocidas como osteoclastos. También se recomiendan los suplementos de calcio y vitamina D, en especial cuando hay un déficit en su absorción desde los alimentos.

Los tratamientos con estrógenos ayudan a prevenir y combatir la enfermedad en el caso de las mujeres menopáusicas.

  1. Efectos secundarios del tratamiento

Aunque los fármacos para el tratamiento de esta enfermedad pueden resultar efectivos, es importante saber que, en la mayoría de los casos, su consumo extendido puede originar efectos secundarios como: dolor articular y muscular, daño esofágico, ardor en el estómago, arritmias y palpitaciones cardíacas.

Por otro lado, hay que mencionar que, aunque existe un tratamiento, los fármacos mencionados tienen una “fecha límite” para hacer efecto. Es decir que, unos 3 años más tarde, se debe analizar qué tanto han servido o qué efectos negativos han causado. En ciertos casos es necesario tomar “descansos” de consumo y pasar varios periodos sin medicación, ya que continuarla por mucho tiempo podría llegar a resultar peligroso.

La mejor herramienta para hacerle frente a la osteoporosis es la prevención. Por eso, si tenés factores de riesgo, pedile a tu médico una densitometría ósea y un control periódico.

 

Fuente: mejorconsalud.as.com