¿Cómo es rehabilitarse tras un accidente cerebrovascular?

Cada año una gran cantidad de pacientes sufre un accidente cerebrovascular o ACV, alterando su vida cotidiana. Por norma general el equipo médico recomienda una serie de pautas a fin de ayudar a los supervivientes en la medida de lo posible.

Tras un accidente cerebrovascular (ACV) existe un daño producto de este trastorno que en algunos pacientes es un poco más evidente que otros, pero que en definitiva todos los que lo hayan superado deben lidiar con ello para continuar con una vida plena.

Estos daños son muy difíciles de revertir y de curar el accidente. Por eso, el objetivo final de la rehabilitación será conseguir la mayor independencia posible.

¿Qué es un accidente cerebrovascular o ACV?

Un ACV se produce cuando se interrumpe el flujo de sangre a una determinada zona del cerebro. Así, las células de ese área se encuentran sin oxígeno ni nutrientes para realizar la respiración celular (nutrición). También se le denomina accidente cerebral isquémico.

Por tanto, las neuronas y las células de la glía (componentes del tejido cerebral) pueden llegar a morir en ese tiempo. Y finalmente, las funciones de este órgano se pueden ver afectadas gravemente.

¿Qué es la rehabilitación tras un accidente cerebral o ACV?

La rehabilitación implica la recuperación de las aptitudes que se deterioraron como consecuencia del accidente cerebrovascular. Fundamentalmente se basa en la repetición de esas nuevas tareas y suele comenzar uno o dos días tras el incidente. De esta forma, los pacientes pueden volver a caminar, ducharse, vestirse y realizar otras tareas cotidianas.

Dentro del programa, se suele enseñar a los pacientes distintas medidas para que las pongan en práctica en su vida diaria, a fin de evitar dificultades. La eficacia de la rehabilitación y su duración dependen de diversos factores clínicos. Por ejemplo, la gravedad de la lesión producida en el cerebro durante el ACV.

¿Cómo se tratan las alteraciones producidas?

Por norma general se producen distintos tipos de discapacidades en función de la región cerebral afectada. Así, podemos destacar cada trastorno y su posible tratamiento:

Problemas para coordinar los movimientos. Se trata del efecto más común de los ACV y aparece en el lado opuesto al de la lesión producida. Este fenómeno se da porque las vías nerviosas se encuentran cruzadas. Por otra parte, puede aparecer en forma de hemiplejía o de hemiparesia.

También es posible que la persona experimente incontinencia urinaria y problemas intestinales. Por ejemplo el estreñimiento o la incapacidad para acudir al servicio a tiempo.

Alteraciones en los sentidos (tacto, posición, temperatura etc.). Los pacientes también pueden llegar a sentir dolor (de tipo crónico) o entumecimiento en ciertas regiones corporales.

Dificultad para hablar o para comprender el lenguaje. En función de las áreas afectadas el paciente puede desarrollar distintas clases de afasia. Podemos destacar la afasia global, de Wernicke, de Broca, amnésica, de conducción y transcortical motora. A través de sesiones con el equipo médico es posible que el paciente recupere sus habilidades de comunicación de manera gradual hasta cierto límite.

Problemas relacionados con la memoria, el aprendizaje. Un trastorno bastante común es la anosognosia (incapacidad para aceptar los impedimentos físicos posteriores al ACV). También aparecen los descuidos, incapacidad para realizar planes o llevar a cabo nuevos movimientos o tareas aprendidas.

Trastornos emocionales. El signo más común de este cambio es la depresión debido al sentimiento de pérdida. Normalmente se trata con medicamentos o fármacos antidepresivos junto con sesiones junto a un psicólogo.

Si padecés alguno de los síntomas mencionados anteriormente o creés que alguna persona a tu cargo puede presentarlos, te recomendamos que consultes cuanto antes su equipo médico.

Es muy importante realizar un diagnóstico precoz en el caso del accidente cerebrovascular e instaurar medidas terapéuticas de manera temprana para evitar las secuelas en la medida de lo posible y permitir que el paciente tenga la mejor calidad de vida posible sin efectos secundarios.

 

Fuente: mejorconsalud.com