Mitos comunes sobre epilepsia, ¿de qué se trata?

La epilepsia es una enfermedad neurológica muy frecuente que afecta alrededor del 1 al 2 por ciento de la población mundial. En el marco del Día Mundial de la Epilepsia, te contamos de qué se trata y revelamos la información falsa que desalienta a los pacientes.

La epilepsia es una enfermedad neurológica crónica grave, de las más comunes. Se produce por la actividad excesiva y anormal de las células cerebrales, provocando convulsiones recurrentes e impredecibles. El 75% de los casos se presentan durante la infancia y la adolescencia. Y de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, afecta a 50 millones de personas de todas las edades y en todo el mundo.

De acuerdo al organismo mundial, las personas con epilepsia muy a menudo son objeto de estigmatización y discriminación debido a la ignorancia, las ideas erróneas y las actitudes negativas que rodean a la enfermedad. Y es por esto que afrontan graves dificultades en lo que se refiere, por ejemplo, a la educación, el empleo, o la posibilidad de formar una familia.

¡La Epilepsia no es contagiosa!

Es importante destacar que este padecimiento, considerado como el tercer trastorno neurológico más frecuente, tiene diversas manifestaciones y causas, por lo que es común que existan mitos a su alrededor, como que es un:

  1. fenómeno sobrenatural
  2. castigo divino
  3. contagiosa
  4. sinónimo de locura o de retraso mental
  5. producto de brujería

Incluso, otro mito que surge sobre esta afección neurológica es que los pacientes pueden ser agresivos o violentos, pero ninguno de estos es verdad.

¿Cómo se manifiesta?

Un paciente con epilepsia presenta crisis o ataques de manera repetida con una frecuencia variable, debido a una descarga excesiva de las neuronas. Desde que da inicio, la epilepsia tiene manifestaciones paroxísticas, es decir, inician de manera brusca, duran desde unos segundos hasta dos minutos, y luego la persona se recupera.

Existen crisis en donde la brevedad de la manifestación dificulta la identificación de la epilepsia, así como crisis aparatosas como convulsiones que impacta a la gente que se encuentra alrededor.

La epilepsia no es una enfermedad mental ni tampoco una señal de poca inteligencia. Entre convulsiones una persona con epilepsia no es diferente de nadie más.

Tipos de Epilepsia

1. Parcial

Si únicamente una parte del cerebro está afectado, se producirá una crisis parcial, simple o compleja, durante la cual el individuo puede sentirse mareado, confundido, irritado, ver manchas y oír ruidos; también puede que se jale la ropa o mueva brazos y piernas, que pierda el contacto con el entorno. Una vez que la crisis termina, el paciente no recuerda lo que ocurrió.

2. Focal

Éstas se producen cuando la parte del cerebro involucrada controla un grupo específico de músculos, lo cual provoca que algunas partes del cuerpo, como un brazo o la cabeza, se sacudan. En este tipo de crisis no hay pérdida de la conciencia. También pueden presentarse automatismos o movimientos que se realizan sin ningún propósito, como frotarse las manos.

3. Convulsiva generalizada

También son llamadas crisis tónico-clónicas. Éstas se presentan cuando las neuronas de todo el cerebro presentan descargas eléctricas inadecuadas. Quien padece este tipo de ataque, pierde el conocimiento, todo su cuerpo se sacude y puede morderse la lengua o perder el control de su vejiga. Al cabo de dos o tres minutos se detienen los movimientos convulsivos y en muchos casos, el paciente puede retomar sus actividades habituales después de un período de descanso.

4. Episodio de ausencia

Este es otro tipo de crisis generalizada a veces es tan corta, que puede pasar desapercibida. El paciente que padece este tipo de crisis suele desconectarse del medio ambiente durante unos segundos, como si soñara despierto, y después, continúa con lo que estaba haciendo. A pesar de que no realiza movimientos violentos con piernas o brazos, el individuo no está consciente, por lo cual no puede responder.

Integración

Para quienes padecen epilepsia, incluso quienes no lo saben, el estrés, la falta de sueño y algunos medicamentos son disparadores convulsivos. No obstante, la mayoría de las personas pueden llevar una vida normal si tienen un tratamiento adecuado. Por eso, se recomienda que las personas que padezcan epilepsia lleven un tratamiento vigilado por un especialista en neurología, para evitar efectos secundarios.

De esta forma se disminuye la discriminación y estigmatización que hay contra la epilepsia. Además, se permite que las personas afectadas desarrollen plenamente sus capacidades y se integren a su vida familiar, escolar, laborar y social de una manera normal.

Fuentes: salud180.com