Meningitis: qué es y cómo reconocerla

La meningitis es una enfermedad, normalmente infecciosa, que se combate principalmente con la vacunación. El mayor de los riesgos es el daño que puede provocar en el cerebro y sus secuelas, además del riesgo de muerte que persiste sin el tratamiento adecuado.

¿Qué es la meningitis? Se trata de una inflamación de las membranas que recubren el sistema nervioso central, conocidas como meninges. Está causada normalmente por un agente infeccioso, siendo muy habitual la meningitis vírica, aunque la bacteriana resulta ser la más grave.

La enfermedad surge de manera brusca con fiebre, cefalea, náuseas y vómitos, aunque en niños pequeños pueden aparecer síntomas de irritabilidad y/o somnolencia, siendo muy poco específicos. Con el riesgo de llegar a lesionar el cerebro. Incluso puede llegar a causar la muerte, por lo que es esencial tanto obtener un diagnóstico como un tratamiento a tiempo.

Asimismo, se pueden clasificar las meningitis entre víricas, que tienen un pronóstico leve y no requieren tratamiento, o bacterianas según el agente que lo ocasione. Las meningitis bacterianas son muy graves y requieren tratamiento y hospitalización del paciente. Estas son las que mayor riesgo de muerte tienen, incluso con tratamiento.

¿Qué son las meninges?

Tres membranas que se encuentran entre el cerebro y el cráneo, que recubren y protegen el encéfalo y la médula espinal, es decir, el sistema nervioso central. El encéfalo y la médula espinal son los órganos más protegidos del cuerpo. Las meninges no sólo amortiguan golpes sino que también hacen la función de “filtro” para evitar que entren al sistema nervioso central microorganismos perjudiciales. Entre las meninges circula el líquido cefalorraquídeo, también con funciones protectoras e inmunitarias.

Factores de riesgo

Los recién nacidos y los adultos tienen del veinte al treinta por ciento de probabilidades de que la enfermedad sea letal, reduciéndose el riesgo al dos por cierto en niños de mayor edad. Por eso de acuerdo a la edad del individuo, existe un riesgo diferente de infección por diferentes microorganismos. Pero sobre todo estas son las condiciones a tener en cuenta como riesgos:

– Estaciones secas.
– Ser niño.
– Infecciones contiguas.
– Inmunodepresión.
– Intoxicaciones.

¿Cómo aparece la meningitis?

La enfermedad suele ser consecuencia de otra infección –normalmente debida a un virus– aunque también existen casos de meningitis no infecciosas. Los microorganismos llegan a las meninges por vía sanguínea, de forma directa o por contigüidad. Las bacterias que normalmente residen en nariz, boca y faringe sin causar daño pasan al torrente sanguíneo. Desde ahí, acceden al líquido encefaloraquídeo y es donde las bacterias llegan a causar la infección de las meninges.

La vía sanguínea resulta la forma más frecuente de transmisión. Las otras vías de transmisión son la forma directa: cuando por ejemplo se produce una fractura del cráneo o intervenciones quirúrgicas, etc. Otra es la transmisión por contigüidad desde zonas como los senos paranasales.

Síntomas

– Fiebre, especialmente en niños y recién nacidos.
– Escalofríos.
– Náuseas y vómitos.
– Fotofobia.
– Rigidez de la nuca.
– Convulsiones.
– Cefaleas.
– Disminución del nivel de consciencia.

Diagnóstico

Aunque la sospecha de meningitis siempre es clínica, el diagnóstico de certeza se obtiene mediante la punción lumbar. Recordemos que la punción lumbar es un procedimiento que consiste en la extracción de líquido cefalorraquídeo mediante una aguja que se inserta en la columna vertebral.

Posibles consecuencias

El edema cerebral es una lesión que está asociada a la inflamación que provoca la enfermedad. Porque incrementa la presión intracraneal, lo que dificulta la llegada de sangre al cerebro. Y cuando al cerebro no le llega suficiente oxígeno, las células cerebrales acaban muriendo. En algunos casos, especialmente si la meningitis no se trata, la lesión cerebral puede ser letal. Pero un tratamiento pautado a tiempo reduce enormemente la presencia de secuelas a largo plazo y el riesgo de muerte. Otras son:

– Sordera.
– Epilepsia.
– Déficit cognitivo.
– Hidrocefalia.
– Muerte.

Prevención

La mejor forma de prevenir enfermedades que pueden ser graves para la salud, es a través de la vacunación. Por eso, desde el Ministerio de Salud de la Nación se siguen agregando vacunas al Calendario Nacional. A es desde el año 2017 que se incluyeron tres nuevas vacunas: contra el meningococo para prevenir enfermedades como la meningitis, tanto para niños como para mayores de 65 años y personas de 5 a 64 años con factores de riesgo.

Consultá el calendario oficial del Ministerio de Salud de la Nación y controlá si tenés las vacunas al día.

Fuente: mejorconsalud.com