Lepra: claves para conocer a esta enfermedad

Se trata de una enfermedad infecciosa que aunque pareciera de otro siglo, sigue activa pese a que se ha luchado contra ella durante muchísimos años. Afortunadamente, hoy podemos hablar de ella en otros términos.

La Lepra ha sido durante siglos una enfermedad estigmatizante y discriminadora, ya que históricamente se conoció como un mal incurable, mutilante y vergonzoso. Se sabe que afecta a la humanidad desde hace al menos 4000 años y hoy en día, el estigma social que se asoció con las formas avanzadas de lepra continúa en muchas regiones, y sigue siendo el mayor obstáculo para los tratamientos precoces que permiten la cura. Dependiendo del contexto psicológico y cultural del enfermo, la relación social, laboral y familiar del mismo puede verse afectada. Esto se debe al rechazo y al temor que la lepra siempre ha provocado. Esto es un resabio de lo que antes sucedía con los afectados, que ante la falta de tratamientos efectivos, se recluía a los enfermos en sanatorios o residencias especiales.

Fue descubierta en 1874 por el médico noruego Gerhard Armauer Hansen, debido a lo cual también se la denomina enfermedad de Hansen. Se disemina por transmisión de una persona a otra (transmisión respiratoria, generalmente por secreciones o gotitas nasales) y a través de algunos animales infectados. Se calcula que en todo el mundo anualmente se presentan 200.000 casos nuevos de lepra, y Estados Unidos tiene entre 50 y 200 casos nuevos por año. Brasil es uno de los países con alta cantidad de casos.

En Argentina los enfermos con Lepra alcanzan un promedio de 286 casos nuevos por año, registrándose en el 2016 un total de 479 pacientes en tratamiento. Este número es aún mayor si se toma en cuenta que existe una tasa oculta del 30 por ciento, según estimaciones de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).

Campaña nacional: La Lepra se cura

La prevención y la detección temprana son fundamentales para la cura; es una enfermedad de bajo contagio, tratamiento ambulatorio y los medicamentos son gratuitos en nuestro país. Y por eso los especialistas resaltan la importancia de derribar el mito que asocia a esta enfermedad con el contagio inmediato y el aislamiento. El mayor problema para esta enfermedad, es lograr un diagnóstico temprano, el problema es que muchos pacientes no consultan por desconocimiento, o porque muchos médicos no toman en cuenta que la lepra aún existe.

Por eso la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) elaboró 14 respuestas de todo lo que hay que saber sobre la Lepra en la Argentina:

1-¿Qué es la lepra?

La lepra es una enfermedad infecciosa producida por un microbio llamado Mycobacterium leprae. Afecta preferentemente a la piel y a los nervios periféricos, y en ocasiones a las mucosas y órganos internos. Actualmente existen medicamentos muy eficaces que permiten que el tratamiento sea ambulatorio. Además hoy se conoce que la lepra es de difícil contagio.

2- La lepra en Argentina

El área endémica de esta enfermedad está integrada por las provincias del noroeste, nordeste y centro del país: Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Buenos Aires y la Capital Federal. Epidemiológicamente son más importantes las provincias del nordeste, norte de Santa Fe y los conglomerados poblacionales del Gran Resistencia, Rosario y el Gran Buenos Aires. Además hay que tener presente que las migraciones internas condicionan la posibilidad de tener un enfermo de lepra en cualquier punto del país. Esta enfermedad es un problema nacional ya que, a pesar de la efectividad de la terapia, el problema continúa.

4- ¿Cuáles son los primeros síntomas de la enfermedad?

En la piel aparecen manchas (máculas) con disminución o pérdida de la sensibilidad, del vello y/o de la transpiración. Según la forma clínica pueden presentarse nódulos (lesiones tubérculo – nodulares llamadas lepromas) y engrosamiento de la piel (placas, infiltración) y/o nervios periféricos con dolor espontáneo o a la compresión. Generalmente se produce un trastorno de la sensibilidad, que va desde una leve hipoestesia (adormecimiento) a una anestesia total. Así, poco a poco, por falta de cuidado y de un tratamiento oportuno, las heridas se infectan ocasionando un daño que al cabo del tiempo producen discapacidades y deformidades. Se puede presentar una obstrucción nasal persistente, con o sin hemorragia nasal de causa no justificada. Además hormigueos (disestesias, parestesias) en pies y manos.

5- ¿Cómo se contagia?

La lepra se contagia de persona a persona por un contacto directo y prolongado, calculado en aproximadamente de 3 a 5 años. Se produce entre un enfermo con posibilidad de transmitir la enfermedad (ya que no todos los que padecen lepra eliminan bacilos fuera de su organismo) y una persona sana susceptible. Es decir que debe mediar una predisposición especial para poder enfermar. La mayoría de las personas posee resistencia natural al Mycobacterium leprae.

No es una enfermedad hereditaria, teniendo alguno de sus progenitores enfermos, el hijo nace sano. La mejor protección que se le debe dar al recién nacido es que el progenitor afectado realice y complete el tratamiento. Por el momento no existe una vacuna eficaz contra la Lepra.

8- ¿Qué puede hacer y qué no, un enfermo de Lepra?

El enfermo de lepra puede y debe realizar una vida completamente normal, con todos sus derechos y deberes sociales y civiles. Puede casarse, deambular, trabajar… sin ningún tipo de restricción ni consideración especial. Lo único que debe hacer diferente, es realizar el tratamiento adecuado y completo y tomar todos los recaudos para prevenir las eventuales discapacidades.

10- ¿Cómo es el tratamiento?

El tratamiento regular y completo, tiene una duración de entre 6 meses a 1 año según la forma clínica del paciente en tratamiento. La medicación que logra este fin es entregada en forma gratuita por el Programa Nacional de Lucha Contra la Lepra (Salud Pública de la Nación) y siempre se deben utilizar varios medicamentos a la vez, por lo que se denomina “tratamiento multidroga” (TMD). Es importante no sólo instaurar el TMD, sino desde el mismo momento del diagnóstico realizar la prevención de la discapacidad de manos y pies.

Fuente: infobae.com