La psicología en su mejor momento

Nuestra mente es parte de nuestro cuerpo, y como tal también necesita de un profesional de la salud. La psicología debiera ser parte de nuestra rutina de salud, como uno de los aspectos que influyen en nuestro desarrollo e integración en la vida social.

Ahora, en estos tiempos que nos ha tocado vivir, es cuando más se extiende y crece la idea de que la psicología cumple una función necesaria dentro de las sociedades avanzadas. Para la mayoría de los ciudadanos, la idea de que los psicólogos solo trataban casos extremos de trastornos mentales ya ha quedado relegada, ahora entendemos que pueden servirnos de utilidad para eliminar fronteras mentales que nos impiden avanzar en el autoconocimiento, que no nos permiten desarrollarnos completamente como individuos que viven en sociedad.

La psicología estudia la conducta del conjunto de las personas, por lo que las utilidades que puedan extraerse de su aplicación se derivan del conocimiento que esta ciencia adquiere de los más diversos entornos y puede aplicarse en los más diversos campos humanos. Podemos definir la psicología como el estudio del comportamiento y de los procesos mentales que llevan a cabo las personas.

Decimos que la psicología está pasando por buenos momentos, ya que está siendo ampliamente reconocida su eficacia en nuestro país para diferentes campos de la salud, así como por la calidad de sus profesionales.

Campos de actuación de la psicología

Sin duda, las sociedades modernas necesitan de esta rama científica para mejorar la salud de los individuos, que cada día están más aturdidos por lo que representa vivir en una comunidad que se estructura bajo presión y sobrecargada de información. La sociedad moderna ha tenido que habituarse rápidamente a un tipo de organización que limita y enjaula, y que en ocasiones no entendemos o nos cuesta habituarnos.

Nuestra capacidad de desarrollarnos en este ambiente, termina generando enfermedades que hasta hace bien poco tiempo no existían. Hablamos por ejemplo de depresión, ataques de pánico, trastornos de ansiedad, por mencionar las más que más se repiten.

El control exhaustivo, la repetición diaria de las mismas acciones, la forzosa manera de habituarse a formas de vivir con las que no se está de acuerdo y que incluso van contra la propia genética del ser humano. Todos estos nuevos conceptos y contextos a los que nos hemos tenido que acostumbrar como especie, en tan poco tiempo, hace mella en nuestras mentes, debilitándolas, saturándolas. Y en definitiva provocando un descenso en nuestra calidad de vida.

Distintas ramas de injerencia

Existen hasta un total de 12 ramas distintas y bien diferenciadas, que cubren todo el espectro de problemas y enfermedades humanas. La neuropsicología, cuando se tiene como objetivo actuar sobre el sistema nervioso para mejorar y / o controlar la conducta, las emociones, los sentimientos, la capacidad para pensar con claridad, comunicarnos, relaciones laborales, la sexología, psicología forense, de la educación y el desarrollo cognitivo.

La piscología social pone el foco en lo colectivo y en las relaciones interpersonales en diferentes contextos, la psicología comunitaria, que se orienta más específicamente que la anterior a la investigación e intervención de los problemas que pueden afectar a comunidades y colectivos específicos. Como la familiar, mezcla entre la social, comunitaria y de pareja, y la básica y experimental que tiene una dirección más general de los procesos psicológicos relacionados con el comportamiento humano en su conjunto.

Fuentes: cinconoticias.com