El rol de la obstétrica como actor clave durante el parto

La OMS y distintos organismos nacionales advierten sobre la necesidad de revisar el trabajo obstétrico. No dejemos que la violencia y discriminación opaquen el momento más hermoso de la vida. Conocé qué es y cómo protegerte de la violencia obstétrica.

La OMS estima que la tasa de cesáreas no debe exceder el 15% de los partos. Pero en Argentina ya supera el 30%, y las estadísticas del Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (COSSPRA) muestran que los números de las Obras Sociales superan el dato nacional.

La cesárea es una intervención quirúrgica recomendada cuando el parto vaginal implica una situación de riesgo para la madre y/o el bebé. Por ejemplo, el sufrimiento fetal o para evitar la transmisión de alguna enfermedad como el VIH/SIDA. No existe evidencia científica que indique que superando el 15% de cesáreas, la mortalidad materno-infantil vaya a reducirse, ni que genere  mayores beneficios a nivel de la población. Por el contrario, se estima que puede ser potencialmente perjudicial, vinculado a situaciones de hemorragia, infecciones pos parto y demoras en la reinserción de la mujer en la vida cotidiana.

La tendencia en aumento.

“En COSSPRA, hemos notado un incremento de las cesáreas siendo, en el 2015, del 76%. Una cifra alarmante, sobre todo si la comparamos con la estimación deseable de la OMS”, dijo Gabriel Chagra Dib, presidente del Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina.

Los especialistas hablan de ciertos problemas en el sistema. Mientras que es evidente que existe una complejidad en el sistema, que invita a distinciones entre el sector público y privado. Por una parte, “es necesario reivindicar el rol de las parteras y trabajar para que sean reconocidas como profesionales imprescindibles”, enfatizó Chagra Dib. Y afirmó que una “transformación del sistema de salud nacional es prioritario”.

Violencia obstétrica

El embarazo es un momento maravilloso, sin embargo, algunos escenarios pueden empañar la belleza de este instante tan importante, haciendo que las futuras mamás se vean afectadas psicológicamente. A esto se le conoce como violencia obstétrica.

Este tema ha despertado la atención durante los últimos tiempos. A veces, se suele confundir lo que recomienda el médico con estas acciones negativas que deterioran la atención en cualquier fase de la gestación.

Esta violencia se manifiesta con conductas que ponen en riesgo la integridad de una persona, en muchas ocasiones, las formas de hacer las cosas e, incluso la manera de decirlas, representan un tipo de agresión que causa un gran impacto. Siendo la humillación, una de las formas más crueles y frecuentes de violencia obstétrica.

¿Cómo se manifiesta?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una gran cantidad de mujeres en todo el mundo sufre un trato ofensivo e irrespetuoso durante el parto. Y sostiene que todas las mujeres tienen derecho a recibir una atención médica de la más alta calidad, lo cual implica un trato digno y respetuoso en todos los niveles del embarazo.

Sin embargo, se repiten las experiencias traumáticas. Pero no incluye solo a las madres, puesto que la violencia obstétrica se puede reflejar sobre los familiares que están preocupados en este momento. Esta situación no solo viola los derechos que tienen de recibir una atención respetuosa, sino que también atenta contra sus derechos a la no discriminación, a la vida y a la salud.

Ahora bien, la mejor manera que existe de evitarla es aprendiendo a reconocerla. Estas son los escenarios más frecuentes:

Comentarios hirientesque las haga sentir culpable de su embarazo.

Falta de informacióncomo no explicarles por qué deben tomar un medicamento o juzgarlas por preguntar la intención de un tratamiento.

Llevar a cabo procedimiento médicos por rutina, incluyendo aquellos que no son necesarios para apresurar las situaciones. Por ejemplo, las medicinas oxitócicas para adelantar el parto.

Impedir que las mujeres expresen sus emociones con palabras dolorosas como “no llores así que no es para tanto”.

Comentarios sobre su sexualidad, que las ridiculicen, infantilicen o degraden el dolor que sienten.

Hacer caso omiso de los deseos de ella o los familiares.

Presionar para que utilicen algún método de anticoncepción específico.

Esterilizacionesforzadas.

Cesáreas innecesariaspara evitar la experiencia del parto.

Administración de medicamentos en el parto, sin el consentimiento de la madre.

Falta de atenciónantes de ingresar a la sala de parto.

Falta de confidencialidad.

Rechazo de la admisión en centros de salud.

Negligencia médica, que puede derivar en complicaciones de salud tanto de la mujer, como del niño.

Episiotomía en los casos no requeridos.

Mutilacióngenital.

El parto humanizado: una esperanza de vida

Lo más recomendable es buscar un médico y un centro de salud que defienda la humanización del parto, para garantizar condiciones óptimas para la mamá y el retoño. Básicamente, la utilización de medicamentos y la tecnología se hace solo en caso de ser necesario o si la paciente lo pide.

En Argentina, hablar de Violencia Obstétrica no sólo implica reconocer estas diversas situaciones. Supone también reclamar derechos que son contemplados tanto en la Ley de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, como así también, en la actual ley de Parto Respetado.

La Ley N° 25.929 de Parto Humanizado y su decreto reglamentario N° 2035/2015 garantizan un espacio familiar donde madres, padres y bebés sean los protagonistas y el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible, en consonancia con las necesidades y deseos de cada familia.

Conocé los derechos que toda mujer tiene durante el embarazo, el trabajo de parto, parto y postparto ingresando al sitio oficial del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina. Y si sufriste, viviste alguna situación similar o conoces a alguien que haya pasado por esto, tenés líneas de comunicación directa para denunciarlo. Llamá al 0800 – 122 – 5878.

Fuentes: cosspra.com.ar; eresmama.com; argentina.gob.ar