Cáncer infantil, hagamos conciencia

En los últimos 20 años el cáncer infantil, como la leucemia o el linfoma, está aumentando. Muchas organizaciones sanitarias se propusieron estudiar diversas variables, conocé las posibles causas y los tipos que más afectan a los chicos.

En realidad, no queda claro al 100% por qué se produce el aumento de casos de cáncer infantil cada año en todo el mundo. No obstante, parece que una de las premisas es la contaminación ambiental, y la exposición temprana de los bebés a determinados agentes externos. Más tarde, la propia genética y alteraciones desconocidas a nivel celular derivan en la inflamación de algún ganglio o en la leucemia infantil.

Para conmemorar este 15 de febrero el Día Internacional del Cáncer Infantil, debemos insistir en hablar sobre un tema que en particular genera mucha sensibilidad. Y por esto creemos que es importante aprender a detectar las señales tempranas de este mal que flagela tanto a la familia, como al menor; para que reciban apoyo integral, no solo médico, sino emocional y muchas veces económico.

Los casos con mayor incidencia en hospitales públicos son de leucemia. Hay mayor énfasis en niños de 5 a 14 años, y se relaciona a la alimentación como un factor importante en la aparición del diagnóstico, pero también el medio ambiente y los contaminantes en suelo, agua y aire.

Signos de alerta en niños sanos

  • Palidez
  • Pérdida de peso
  • Fatiga
  • Puntos rojos en la piel
  • Moretones
  • Dolor de huesos
  • Dolor de articulaciones
  • Fiebre sin infección
  • Abultamiento del abdomen
  • Hemorragias

El problema es que en la cultura médica siempre se atienden los primeros síntomas del cáncer como cualquier otra infección, los niños no reaccionan al tratamiento y prueban con otro. Pero el tiempo es un factor muy importante.

El primer intento es con antibióticos, luego con antiparasitarios, pero el problema es que se complica aún más. Este tiempo que corre crucial para el inicio de un tratamiento adecuado, más el gran desconocimiento de la enfermedad que atrapa a la familia y la falta de preparación al respecto incrementa el impacto negativo. Y de aquí la complejidad con los padres que sienten culpa porque creen que es su responsabilidad o algún tipo de designio similar.

El cáncer infantil se desarrollan a raíz de mutaciones (o cambios) no heredadas en los genes de unas células que todavía están en proceso de crecimiento. Una vez diagnosticado, es importante que los padres busquen ayuda para su hijo en un centro médico especializado en oncología pediátrica (tratamiento de cáncer infantil).

5 tipos de cáncer infantil más frecuentes

Los niños pueden tener cáncer en las mismas partes del cuerpo que los adultos, pero existen diferencias. Los cánceres de la niñez pueden ocurrir repentinamente, sin síntomas precoces, y tienen un índice de curación elevado. Los más recurrentes son:

Leucemia

Un tipo de cáncer que afecta a los glóbulos blancos (leucocitos). Es el tipo más común en niños. Las células sanguíneas se forman en la médula ósea. Los glóbulos blancos ayudan a su organismo a combatir las infecciones; sin embargo, en los casos de leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos anormales. Estas células reemplazan a las células sanguíneas sanas y dificultan que la sangre cumpla su función.

Generalmente, la leucemia infantil se cura con tratamiento: quimioterapia, medicamentos y radiación. En algunos casos, un trasplante de médula ósea y de células madre puede ayudar.

Tumores cerebrales

Los tumores cerebrales son abultamientos dentro del cráneo. Si bien algunos son no cancerosos, pueden ser serios. Los síntomas pueden incluir: dolor de cabeza, vómitos y náusea, cambios de la personalidad, depresión, dificultad para controlar los músculos, convulsiones, problemas con la vista o el habla.

El tratamiento en los niños a veces es diferente al utilizado para los adultos. Los efectos secundarios a largo plazo son un aspecto importante. Las opciones también dependen del tipo de tumor y de su localización. Frecuentemente es posible extirpar el tumor; cuando no lo es, puede usarse radiación, quimioterapia o ambos.

Linfoma

El linfoma aparece cuando un linfocito, un tipo de glóbulo blanco, comienza a multiplicarse y deja sin espacio a las células sanas. Los linfocitos cancerosos crean tumores que agrandan los ganglios linfáticos. Existen muchos tipos de linfoma que se asocian a células anormales que pueden diseminarse a casi todas las demás partes del cuerpo. La mayor parte del tiempo, los médicos no pueden determinar por qué una persona desarrolla un linfoma.

Sarcoma del tejido blando

Este tipo de cáncer afecta a los tejidos que conectan, apoyan o rodean a otros tejidos como por ejemplo: músculos, tendones, grasa y vasos sanguíneos. Existen muchos tipos, tomando como base el tipo de tejido en el que se inician. Algunas veces se diseminan y pueden ejercer presión sobre los nervios y otros órganos, causando problemas como dolor o dificultad para respirar.

No se sabe con exactitud la causa de estos cánceres, pero se corre un riesgo mayor si se estuvo expuesto a determinadas sustancias químicas, se recibió radioterapia o se tiene alguna enfermedad genética.

Para diagnosticar sarcomas del tejido blando, los médicos deben extirpar y examinar una parte del tumor en el microscopio. El tratamiento incluye cirugía, radioterapia, quimioterapia o una combinación de éstas.

Osteosarcoma

El osteosarcoma es el tipo más común de cáncer de hueso y uno de los más incidentales durante la infancia. Aunque existen otros tipos que con el tiempo se pueden extender a partes del esqueleto, éste es uno de los pocos que de hecho comienzan en los huesos y a veces se extienden a otras partes, por lo general a los pulmones u otros huesos. Dado que el osteosarcoma por lo general se desarrolla a partir de los osteoblastos (las células que forman el tejido óseo), con más frecuencia afecta a los adolescentes que están experimentando un crecimiento rápido en altura.

Apoyo contra el cáncer

En nuestra Clínica Atilra Diez de Septiembre, trabajamos humanamente para contener y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes. Y ante este tipo de diagnósticos difíciles de dar y más complejos de asimilar para las familias, entendemos que mejorar el estado anímico y la información al paciente es fundamental para enfrentar cualquier tipo de tratamiento necesario.

Conocé nuestro programa GAEO (Grupo de Autoayuda para Enfermos Oncológicos), funciona en la clínica y reúne a pacientes y sus familias, bajo la tutela de profesionales médicos, para enfrentar juntos este diagnóstico y recibir toda la información personalizada para cada caso.

Fuente: salud180.com