La circunferencia de la cintura: un problema creciente para las mujeres

¿Está creciendo tu cintura? Tiene consecuencias para tu salud y no sólo es una cuestión de peso ni de estética. Prestá atención a un síntoma común y consultá a tu médico.

La acumulación de grasa alrededor de la cintura, lo que se conoce como obesidad abdominal, es perjudicial para la salud de cualquiera, independientemente del género, ya que está relacionada con mayores probabilidades de desarrollar problemas cardíacos, diabetes tipo 2 y aumento del riesgo de muerte, en comparación con las personas con cinturas más estrechas o que tienden a acumular más peso en las caderas y en los muslos.

Tradicionalmente, son los hombres con su famosa “pancita cervecera” quienes han tenido vientres más voluminosos. Pero al parecer, la tendencia ha cambiado. Un estudio realizado por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos, encontró que el tamaño de la cintura promedio entre los estadounidenses aumentó más de una pulgada en poco más de una década: de 95.5 cm a 98.5 cm entre 1999 y 2012. Para el estudio, publicado en Journal of the American Medical Association, los investigadores utilizaron datos del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) que involucró a casi 33,000 hombres y mujeres de 20 años en adelante.

Según los investigadores, técnicamente, teniendo en cuenta la circunferencia de la cintura, la mitad de los adultos que participaron (54 por ciento) tenían obesidad abdominal en el 2012, un aumento del 46 por ciento en relación a los 13 años anteriores.  Y mientras las cinturas de los hombres aumentaron menos de una pulgada (0.8 pulgadas/2.03 cm), las de las mujeres, como promedio, aumentaron casi el doble (1.5 pulgadas/3.81 cm).

¿Por qué crece?

El aumento de las cinturas resulta sorprendente, teniendo en cuenta que los niveles de obesidad se han mantenido estables. ¿Y a qué se atribuye? Ninguna de las posibles razones se destaca entre las demás, pero los investigadores especulan que entre las posibles causas se encuentran:

  • La privación del sueño (dormir al menos de 5 a 6 horas cada noche ayuda a regular el hambre y por lo tanto, evita el aumento de peso).
  • Niveles de actividad física que no son adecuados (muy poca gente cumple con los 150 minutos semanales recomendados por las autoridades de salud).
  • Envejecimiento de los “baby boomers” (la generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial). Con la edad, se reduce la masa muscular y el metabolismo se hace más lento lo que se traduce en más grasa corporal.

Por qué las cinturas de las mujeres han aumentado más, tampoco ha quedado claro, pero lo que sí es evidente es la necesidad de reducirlas. La actividad física y la pérdida de peso son las estrategias a seguir, recomiendan los investigadores.

Tomá tus propias medidas

Por el momento, para saber si necesitas la ayuda de un profesional y también para comenzar a controlarte y prevenir, buscá una cinta métrica y medí tu cintura.

Para hacerlo correctamente, colocá la cinta justo encima del hueso de la cadera después de exhalar el aire.  Si tu cintura mide menos de 88.9 cm, esas son buenas noticias. Pero tu riesgo aumenta cada centímetro que te pases.  Esta cifra debe estimularte a realizar cambios en tu estilo de vida que mejoren y protejan tu salud.

Tené en cuenta que no solamente se trata de una cuestión estética, sino de evitar problemas de salud en el futuro. Controlate, consultá con un especialista; sacá tu turno con nuestro Departamento de Obesidad y conseguí la ayuda y acompañamiento que necesitás de un equipo integral de salud.

Fuente: vidaysalud.com