Comer bien para vivir mejor

¿Qué es una buena alimentación? ¿Valen las dietas? Especialistas en nutrición ofrecen algunos tips para que puedas mantener una relación saludable con la comida y alejarte de las dietas estacionales.

Cualquiera puede ser el momento ideal para poner en práctica nuevos hábitos alimenticios, más sanos, que no sólo te permitan perder los kilos que tengas de más sino recuperar el bienestar y sentirte más saludable. Lo más importante, es que gracias a los buenos hábitos alimenticios se puede tener una buena salud.

Los especialistas en nutrición son los profesionales indicados para asesorar y llevar una vigilancia adecuada respecto a hábitos alimenticios saludables y adecuados para cada persona en particular. Así como moderar las recomendaciones de acuerdo a los objetivos de cada persona, ya sea perder peso, adquirir masa muscular, enfrentar un entrenamiento deportivo o incluso hasta subir de peso.

La sola palabra dieta hace que muchas personas fracasen en su intento por adelgazar, incluso antes de empezar, ya que creen que tendrán que limitarse, que pasarán hambre y que será terrible. Eso al menos es lo que proponen dietas estacionales que se presentan como milagrosas. Pero esto no es así, nadie debe quedarse con hambre ni dejar de comer, sólo hay que tener en cuenta calidad y cantidad en la comida que se consume diariamente.

Cantidad y calidad

La cantidad es importante ya que en general se acostumbra a comer más de lo que el propio cuerpo necesita. Para empezar, basta con servirse una sola porción mediana o pequeña del plato de cada comida. Esto es muy importante ya que hace posible el comer casi de todo pero en una cantidad adecuada.

Una de las tareas más difíciles es, además de reducir las porciones, también pensar en la calidad de los alimentos al preparar las comidas. Y en este caso sí será necesario limitar los carbohidratos, los alimentos azucarados y las grasas.

Aprender a leer la información de las etiquetas de los alimentos es de mucha ayuda. Tener a los vegetales siempre a la mano es también una excelente herramienta ya que las frutas y las verduras en su estado natural son aliados perfectos a la hora de planear el menú. Incluso, se puede reemplazar las tradicionales harinas (bizcochos, galletitas, etc.) de la tarde o los alimentos envasados por una sabrosa manzana, una banana, o cualquier otra fruta de preferencia o algunas frutas secas – ¡con moderación! – como nueces, almendras o castañas.

¡Límites!

Para una buena alimentación, también es importante limitar todo tipo de dulces, pastas, panes y galletas (que contienen muchos carbohidratos) y las carnes que no son magras, como muchas veces las de res o de cerdo, y en su lugar incorporar pollo o pavo. Además, hay que sumar a la dieta diaria la mayor variedad posible, por lo que es necesario tener en cuenta agregar pescados una o dos veces por semana.

Para reemplazar el pan y las pastas se pueden elegir productos elaborados con harinas integrales. Incluso es mejor optar por arroz integral en vez del refinado, ya que contienen más fibra, que es importante porque ayuda al funcionamiento del intestino (y disminuye el riesgo de sufrir hemorroides), reduce el nivel del colesterol, ayuda a regular el nivel del azúcar en la sangre y podría ayudar a perder peso.

Todas estas sugerencias pueden aplicarse a personas sanas en general, pero en casos especiales, como diabetes o celiaquía, se deberá consultar al médico especialista para que pueda adaptar los principios de una buena alimentación a cada particularidad.

Asimismo, ante el sobre peso u obesidad, también es recomendable hacerse un control de salud general para descartar otro tipo de enfermedades asociadas, como presión arterial alta u otras cardiopatías. Conocé a nuestro Departamento de Obesidad.

En cualquiera de los casos nuestros especialistas en Nutrición pueden ayudarte a diseñar una alimentación sana y adecuada para vos y tu familia.

Fuente: vidaysalud.com