“Clean Eating”, la riesgosa moda de la alimentación limpia

‘Comer limpio’ es una tendencia de moda, que más que una dieta es un estilo de vida que se anuncia con propósitos saludables. Sin embargo, seguirla puede ocasionar riesgos al organismo por su falta de variedad, ya que sobre todo en la alimentación, el equilibrio es importante.

“Clean Eating”, tal como lo indica su nombre es “Comer limpio”, una tendencia en alimentación cuya premisa es evitar la comida “sucia”. Es decir, aquella contaminada con conservantes o químicos, y las que son producto de procesos industriales o contienen refinados.

Entonces, lo que sí se puede comer es únicamente lo orgánico, casero y libre de conservantes y químicos. Promoviendo así la inclusión de carbohidratos complejos que contienen las frutas, verduras y cereales.

El plan también implica cumplir con una rutina de cinco comidas al día con preferencia por los alimentos orgánicos y no procesados ni cocidos.

Hasta aquí todo parece bastante sano, sin embargo en este régimen existen restricciones, así como existen los que se pueden comer, también están aquellos alimentos que no se permiten como el gluten, los granos, e incluso los lácteos. Y es justamente esta supresión lo que convierte esta tendencia en un riesgo para el organismo ya que no llegan a cumplirse las demandas energéticas diarias.

De acuerdo a la Sociedad Nacional de Osteoporosis de Reino Unido, la reducción los componentes de los lácteos, con todos sus derivados, podría provocar daños severos en la estructura ósea. Sobre todo en aquellas personas que dejan de consumirlos antes de los 25 años.

Riesgos de la alimentación “limpia”

  • Desnutrición
  • Problemas en los huesos como osteopenia
  • Ortorexia
  • Al ser restrictiva, no es fácil de seguir por largos períodos
  • Fomenta una relación malsana con la comida, al tachar de “sucios” ciertos alimentos
  • Alteración del sistema nervioso

Mantener una alimentación saludable no es restringir ni prohibir sino moderar y equilibrar la dieta teniendo en cuenta las demandas energéticas de nuestro organismo en función de rutinas, contextura, etcétera.

La mejor manera de organizar un plan de nutrición sano es a través de la consulta con un profesional. Pedí tu turno ahora con nuestro Departamento de Obesidad para alcanzar un plan a tu medida sin poner en riesgo tu salud.

Fuente: salud180.com