Alimentos que causan un olor corporal desagradable

El olfato es uno de los sentidos humanos básicos. Se dice que incluso elegimos a la gente que nos acompaña gracias a él e incluso puede ser fundamental a la hora de una cita. Pero ¿qué lo determina? Descubrí qué cosas pueden influir en el mal olor corporal.

Porque, en realidad, somos lo que comemos es que definitivamente son los alimentos y rutinas alimentarias las que determinan nuestro olor corporal. Conocé cuáles son aquellos alimentos que afectan negativamente no sólo a tu aliento, sino también al perfume de tu cuerpo.

Tomates, rabanitos y espárragos

Las investigaciones y experimentos han revelado una relación directa entre la cantidad de tomates consumidos y otros productos que contienen terpenos con el aumento de olor de la transpiración. Así que la moderación es lo que se recomienda al comer tomates bajo cualquiera de sus preparaciones (salsa, jugos, ensaladas, etc.).

Por su parte, los rabanitos se destacan por un sabor fuerte, sobre todo en el aliento: el “aroma” penetrante puede persistir durante varias horas. Si están cocidos, no son tan agresivos. Pero con la cocción pierden una gran cantidad de sus propiedades.

Los espárragos son un producto bajo en calorías (sólo 30 kcal por 100 gramos), lo que los hace atractivos para quienes quieren adelgazar. La composición de los espárragos incluye saponina y cumarina. La saponina ayuda durante la esclerosis y con una úlcera péptica. La cumarina tiene efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular. El espárrago es un antioxidante natural y un potente afrodisíaco. Pero sus enormes ventajas no están exentas de inconvenientes: cambia el olor del sudor y de la orina y el gas metanotiol, que se produce durante su digestión, participa activamente en la formación de gases intestinales.

Productos lácteos

Los intolerantes a la lactosa son aquellas personas a las que les falta la enzima lactasa. Siendo el nivel de esta enzima, reducido, a menudo lleva a la producción de gases, hinchazón en el estómago o flatulencias. En algunos casos, debido a un metabolismo inadecuado, tras consumir leche, el sudor huele muy mal. Y cuando el cuerpo no es capaz de metabolizar la leucina, isoleucina y valina, que forman parte de los productos lácteos, los fluidos biológicos humanos adquieren un olor realmente fuerte. Tomar leche es muy saludable, pero si estás en este grupo de personas, lo mejor es consumir aquella que se consigue como deslactosada.

Pescado

El pescado contiene una gran cantidad de vitamina A. Sin embargo, algunos tipos de pescados, como la trucha o el atún, contienen, en gran medida, colina (vitamina B4), que añade al olor natural humano un toque a pescado. En algunas personas, la comida rica en colina causa el “síndrome de olor a pescado”: trimetilaminuria, que se trata con una dieta especial y medicamentos específicos.

Coles

De la familia de las coles son el brócoli, la coliflor e incluso el repollo, además de contener un beneficioso potasio y antioxidantes, contienen una gran cantidad de azufre que no favorece al perfume natural del cuerpo. El azufre se disocia en sustancias cuyo olor desagradable puede persistir durante varias horas. También puede ser el principal sospechoso causante de gases. Tampoco es necesario abandonarlos por completo porque son muy saludables, pero sí debería regularse su cantidad en la dieta.

Alimentos ricos en fibra

Estos productos incluyen, por ejemplo, cereales de grano, salvado, frutos secos y muesli. Por sí mismos, ayudan al tracto gastrointestinal, contienen nutrientes, pero cuando se consumen en exceso estimulan la formación de gases (metano, hidrógeno y dióxido de carbono). A los aficionados a las dietas de cereales, se les aconseja beber líquidos en abundancia: reducirá el efecto negativo de una gran cantidad de fibra.

Ají, ajo y cebolla

El ajo, la cebolla y el chile acumulan sustancias que, posteriormente, se eliminan a través del sudor y los pulmones, aumentando un fuerte aroma en el cuerpo y en la boca que puede persistir durante varias horas.

Carne roja

La carne roja cuenta con altos contenidos de hierro, fósforo, zinc, vitaminas y creatina. Pero se digiere lentamente en el estómago y se absorbe con dificultad en el intestino. Y si no se absorbe bien, la carne se estanca y empieza a descomponerse, lo que afecta el olor de los gases y excrementos humanos de forma negativa. Consumir carne roja más de 2 veces por semana, en general, tiene un impacto negativo sobre el cambio en el olor humano. Esto está confirmado por diversos experimentos.

Alcohol

La gente que ha bebido no contribuye a purificar el aire a su alrededor, esto no es un secreto para nadie. Esto sucede porque el alcohol no es completamente procesado por el hígado, comienza a deambular por los vasos sanguíneos y sale a través de los pulmones, generando el típico aliento a alcohol. Debido a que el cuerpo percibe el alcohol como una toxina, el organismo lo transforma inmediatamente en ácido acético no tóxico que, posteriormente, se elimina a través de los poros con un olor fuerte y característico.

Té y café

El té negro y el café aumentan la acidez del estómago, resecan la boca y con falta de la cantidad adecuada de saliva, producen una multiplicación rápida de bacterias, lo que provoca la halitosis. Ambas bebidas tienen un efecto estimulante sobre el sistema nervioso central y aceleran la sudoración. Es mejor sustituir el té negro y el café por las infusiones de hierbas o té verde, que no afectan a la acidez y tranquilizan al sistema nervioso.

Curry y comino

Muchas hierbas aromáticas y especias, como es fácil de adivinar, intervienen activamente en el metabolismo. El curry y el comino afectan directamente a la eliminación a través de los poros durante varios días después de su consumo. Pero si no podés vivir sin especias, probá productos menos agresivos y con un olor agradable como cardamomo, galangal o jengibre.

Arvejas

Si hacemos una lista de productos que provocan flatulencia, los guisantes, sin lugar a dudas, estarán entre los líderes. La proteína de los guisantes es difícil de digerir y una parte de esta llega al intestino convirtiéndose en alimento para los microbios, lo que aumenta drásticamente la cantidad de gases. Pero no te precipites a excluirlos de tu dieta, ya que son ricos en vitaminas B, B2, PP, A, C, flúor, ácido cítrico, hierro y otros elementos necesarios para el cuerpo.

Para neutralizar los efectos negativos de su consumo hacé esto: poné los guisantes en remojo durante 8 horas y luego tirá el agua. Sólo con esto la cantidad de gases debe reducirse notoriamente.

Tabaco

Todo el mundo conoce el olor que emana la persona que acaba de fumar. Es un olor fuerte, pero desaparece bastante rápido, lo que no se puede decir sobre el humo del cigarrillo que queda atrapado en el cuerpo humano. La nicotina y otras sustancias penetran a través de los pulmones a la sangre y cambian el olor que sale por los poros de la persona, empeoran su aliento y afectan al color de los dientes. El consumo de tabaco altera el procedimiento natural de los procesos fisiológicos del cuerpo humano, por lo que los fumadores sudan más que los no fumadores.

Fuente: genial.guru