5 peligros de comer frente al televisor

¿Quién no ha disfrutado de su serie o programa favorito sin comida de por medio? Seguramente que la mayoría lo hemos hecho, aunque es una actividad nada recomendable para nuestra salud. Mirá por qué no deberías comer frente al televisor.

Comer y ver la tele son actividades incompatibles según han determinado estudios recientes que aseguran que es una actividad perjudicial para la salud y una causa directa del sobrepeso en muchos individuos, y es que ver la tele inhibe la sensación de saciedad lo que hace que se ingiera más alimento.

Normalmente cuando se ve la televisión, la actitud es relajada porque es una forma de evadirnos de la rutina y sumergirnos en un mundo ficticio. Es por esto que la forma de pensar es más tranquila y menos crítica a los estímulos que recibimos. Además, a esto hay que sumar que la conciencia no actúa de igual forma que cuando no estamos viendo la televisión.

Si a esto le agregamos que la comida favorita son los snacks o aperitivos que no necesitan que se aparte la vista de la pantalla. Éstos suelen ser alimentos con un alto contenido en grasas saturadas y calorías vacías que lo único que aportan es colesterol sin nutrientes.

Mientras estás ocupado viendo que pasa en la pantalla, no estás consciente de la cantidad de comida que se ingiere. Este efecto se agrava cuando aparecen anuncios de comida, y es que inconscientemente recibimos estímulos que nos incitan a comer más, con lo que nuestras ganas de ingerir alimento aumentan cuando estamos frente al televisor. Es cierto que la gente que ve más tele consume más alimento que los que no tienen una vida tan sedentaria frente al televisor, sino que se mueven más.

1. Aumento de peso

Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, afirman que comer frente al televisor aumenta 37 veces la probabilidad de tener sobrepeso. Y es que al mirar la tele, las personas se concentran más en lo que ven que en lo que comen.

2. Problemas en la columna

Esto por mantenerte en posición sentada durante varias horas, sobre todo cuando tendés a encorvarte. El resultado de prolongar esta mala postura es dolor y tensión musculares.

3. Insomnio

Tras una rica cena, viendo uno de tus programas preferidos, podrías irte a la cama y toparte con la mala noticia de que no podes dormir. Y eso es consecuencia directa de la luz y exceso de colores en la pantalla, los cuales activan tu cerebro y no permite que tengas un sueño reparador. Dato adicional: estar con el celular o cualquier otra pantalla que emita radiaciones azules tendrá el mismo efecto. Evitá usarlos en la cama o hasta una hora antes de acostarte.

4. Visión

La sobreexposición a la televisión causa estragos en los ojos, reduciendo la agudeza visual. Además, promueve la irritación y sequedad en los ojos, ya que, al fijar la vista, parpadeás menos de lo que lo hacés naturalmente.

5. Sedentarismo

De acuerdo con investigadores de la Universidad de Maastricht, Holanda, las personas que suelen ver el televisor por varias horas, tienden a vivir una vida sedentaria. La falta de activación física es un factor de riesgo, entre otros, para sufrir enfermedades cardiovasculares.

Por todo esto: evitá comer frente a la “caja negra”. Hay que desterrar el hábito del snack frente a la tele, y tratar de cambiar esta costumbre convirtiendo las cenas en una charla familiar y los snacks en opciones saludables. Lo más importante, abandonar el hábito sedentario y hacer que la tele sea lo que es realmente: un entretenimiento pasajero.

Fuentes: vitonica.com, salud180.com