Convivir con la Esclerosis múltiple

Ya sea que te la hayan diagnosticado, o lo hayan hecho a un familiar cercano, es posible llevar una vida activa y con relativa normalidad. Informate para saber cómo ayudar o sobrellevar la enfermedad de la mejor manera.

A algunas personas se les dificulta llevar la misma vida de siempre y hasta pueden llegar a sufrir de discapacidades. Pero otras viven por años con la enfermedad sin sufrir síntomas serios. Padecer hoy de esclerosis múltiple es muy diferente de lo que era décadas atrás. En la actualidad hay medicamentos y tratamientos que te ayudan a llevar una vida relativamente normal.

¿Qué es la esclerosis múltiple (o EM) exactamente?

Se trata de una enfermedad del sistema inmunológico, que afecta el cerebro y la médula espinal (nuestro sistema nervioso central). La causa por la que se presenta es desconocida, pero se cree que puede deberse a factores virales, genéticos o ambientales, o una combinación de todos ellos.

La Esclerosis Múltiple provoca que el sistema inmunológico del cuerpo comience a actuar “equivocadamente” atacando a la propia mielina (que es la cubierta protectora que rodea a las neuronas) y como consecuencia de ello, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen.

Puede ocurrir a cualquier edad, aunque suele encontrarse una tendencia mayor a padecerla, entre las mujeres de 20 a 40 años. Aún así no se descarta que pueda aparecer la enfermedad en cualquier etapa de la vida.

Síntomas

Los síntomas varían porque la enfermedad consiste en ataques que son diferentes según su intensidad y la parte del cuerpo en que ocurran. Los ataques pueden durar días, semanas o meses, y se alternan con períodos de remisión (ausencia de síntomas). Es común que después de los períodos de remisión, haya recaídas; o sea, que aparezca otro ataque, a veces con síntomas más intensos, seguido por otra etapa de remisión. En algunos tipos de esclerosis múltiple, la remisión puede ser permanente o puede permanecer inactiva durante meses o años. En otros tipos, las recaídas se van agravando poco a poco, y a veces se produce la pérdida del funcionamiento físico.

nsiste en ataques que son diferentes según su intensidad y la parte del cuerpo en que ocurran. Los ataques pueden durar días, semanas o meses, y se alternan con períodos de remisión (ausencia de síntomas). Es común que después de los períodos de remisión, haya recaídas; o sea, que aparezca otro ataque, a veces con síntomas más intensos, seguido por otra etapa de remisión. En algunos tipos de esclerosis múltiple, la remisión puede ser permanente o puede permanecer inactiva durante meses o años. En otros tipos, las recaídas se van agravando poco a poco, y a veces se produce la pérdida del funcionamiento físico.

No hay una cura definida para la esclerosis múltiple, pero los médicos ayudan a que los pacientes lleven una vida tan activa y normal como sea posible, tratando las recaídas serias tan pronto como se presentan. Algunos medicamentos pueden disminuir la frecuencia de las recaídas hasta en un 30% o pueden ayudar a que sean menos severas.

Atención a los síntomas

En caso de que se experimenten estos síntomas, acudí al médico enseguida, puede ser la etapa inicial de la enfermedad. Él te definirá el diagnóstico si experimentás:

  • Pérdida de equilibrio.
  • Espasmos musculares.
  • Entumecimiento o sensación anormal en alguna parte del cuerpo.
  • Dificultad para caminar, o para mover los brazos y las piernas.
  • Temblor o debilidad en uno o ambos brazos o piernas.
  • Estreñimiento.
  • Necesidad de orinar con frecuencia.
  • Pérdida de control intestinal o de la vejiga.
  • Visión doble o molestias en los ojos.
  • Picazón, hormigueo o ardor en brazos y piernas.
  • Mareos o pérdida del equilibrio.
  • Dificultad para concentrarse y para razonar

Si el diagnóstico es positivo

En caso de que el médico diagnostique esclerosis múltiple, te recomendamos que tengas en cuenta estos consejos para reducir la frecuencia de las recaídas, además del tratamiento que te indique:

  • Evitá tomar el sol y darte baños calientes (porque causan y empeoran los ataques, al igual que la fiebre).
  • También evitá el estrés.
  • Llevá una vida saludable, con una buena nutrición, suficiente descanso y relajación.
  • Consultale a tu médico qué plan de ejercicios y, en caso necesario, acerca de terapia física y ocupacional, te recomienda.
  • Evitá cansarte y estar en contacto con personas enfermas.

Aunque tengas el diagnóstico de esclerosis múltiple, es posible llevar una vida activa y plena. Y de hecho la expectativa de vida de los pacientes puede ser normal, y a la mayoría le es posible realizar sus labores habituales durante los periodos de remisión (entre un ataque y otro).

Fuente: vidaysalud.com