Trucos para perder peso sin sufrir en el intento

Llega el verano y antes que esas dietas extremas de plan bikini, lo más saludable es complementar cualquier rutina alimentaria o de ejercicios, con estos simples trucos que te ayudarán a reducir tallas, perder peso y calmar la ansiedad por la comida.

Aunque adelgazar sin esfuerzo es algo imposible, existen varios estudios que han demostrado que cambiando algunos hábitos es posible perder algo de peso y así contribuir a la rutina que se haya emprendido para ello. Estos son algunos trucos para que puedas complementar tus rutinas para adelgazar este verano.

  1. Respirá profundamente

Respirar profunda e intensamente disminuye los niveles de cortisol en el cuerpo, hormona vinculada al aumento de peso y al estrés. Además, al aumentar la cantidad de oxígeno que ingresa, acelerás tu metabolismo. Si exhalas más rápido de lo normal, eliminas más dióxido de carbono, provocando que las células gasten más energía.

  1. Comé verduras en el desayuno

El desayuno proporciona el 25% de la energía diaria, y es importante para la salud y el buen rendimiento intelectual y físico.

  1. Sentate derecho

Sentarse con la espalda recta, tanto si estás trabajando, comiendo o en el cine, es un excelente método para perder peso de forma rápida y efectiva. Este simple hábito reduce el cortisol en tu cuerpo y gasta más energía de la que imaginas.

  1. Comé picante

Los alimentos picantes contienen capsaicina, que acelera la quema de calorías en el cuerpo. Además, esta sustancia disminuye la grasa corporal, ya que motiva la destrucción de las células grasas inmaduras. Por otro lado, consumir picante aumenta el metabolismo en un 20% durante al menos 30 minutos, en los cuales el cuerpo quemará grasa sin que tengas que hacer nada.

  1. Elimina la grasa de las comidas con un papel

Si no podés librarte de comer alimentos fritos o aceitosos, reducí las calorías absorbiendo el exceso de aceite con una servilleta de papel. Vas a seguir comiendo tus comidas preferidas con muchas menos calorías.

  1. Comé delante de un espejo

Está comprobado que si te ves a vos mismo ingiriendo alimentos, comés menos. Si ponés un espejo frente a vos mientras almorzás y cenas, adquirís más consciencia de cada bocado que metes en tu boca y así evitás comer más de la cuenta.

  1. Subí por las escaleras

Usá las escaleras en vez del ascensor. Una investigación realizada en la Universidad de Nuevo México señaló que con apenas subir dos pisos diarios se pueden perder hasta tres kilos al año. Y si aumentás a seis pisos, nada más y nada menos que ocho kilos.

  1. Optá por el entrenamiento de fuerza

Expertos aseguran que el entrenamiento de fuerza es más efectivo que los entrenamientos tradicionales para quemar grasa. Empezá con pesas ligeras y andá aumentando la intensidad a medida que te vayas adaptando, evitando poner demasiada tensión en los músculos y articulaciones para evitar lesiones.

  1. Bebe dos vasos de agua antes de comer

Los expertos recomiendan beber dos vasos grandes de agua antes de cada comida para evitar comer de más. Este sencillo hábito te hará sentir más lleno, por lo que comerás menos; además, ayuda a prevenir los atracones y acelera tu metabolismo, haciendo que quemes más calorías.

  1. Caminá

Está demostrado que caminar es un ejercicio perfecto para adelgazar. Podés quemar desde 255 calorías/hora con un paseo ligero por la ciudad hasta 391 calorías/hora con una caminata intensa. Así que, invertí más tiempo en tu salud y evitá el transporte.

  1. Hacé estiramientos

Tener flexibilidad te permitirá realizar cualquier actividad física que te propongas. Además, cuanto más flexible seas, menos probabilidades tendrás de lesionarte. El yoga es una excelente opción, ya que no solo resulta muy beneficioso practicarlo previo a cualquier ejercicio físico, sino que además quema calorías.

  1. Come en platos más pequeños

Un plato pequeño rebosando de alimentos es un truco infalible para engañar a tu cerebro, ya que pensará que hay mucha comida y enviará la señal de saciedad mucho antes. No importa que tu plato sea de verduras, es preferible que pongas en práctica este hábito con cualquier tipo de alimento para que tu cerebro se vaya acostumbrando.

  1. Mastica más despacio

Al masticar lentamente le estás dando tiempo a tu cerebro para recibir la señal de saciedad, lo que hará que no comas en exceso, reduciendo así el consumo de calorías.

  1. Esperá de pie

Cuando tengas que esperar el colectivo o un turno o lo que sea, hacelo de pie. Lo mismo si vas en un transporte público. El simple hecho de estar de pie quema 50 calorías más por hora que si te quedás sentado.

  1. Bañate con agua caliente

Un estudio realizado por las universidades de Loughborough y Leicester, demostró que tomar un baño caliente quema las mismas calorías que estar 30 minutos caminando.

Fuente: genial.guru