Seguí ejercitándote en verano con estos tips

El ejercicio siempre es saludable, pero, hacerlo en verano cuando acechan temperaturas de más de 30 grados, ¿puede ser un riesgo? Te explicamos cómo practicar deporte con seguridad en estos días tan calurosos.

Los 30º o más en el termómetro son prácticamente generales estos días. Para todos se complica ir por la calle o estar en interiores sin climatización. Pero sobre todo, el hacer deporte al aire libre puede llegar a suponer incluso un problema de salud.

Simplemente a veces salir a caminar se convierte en un reto, y si se trata de ir en bici o jugar un partido de fútbol o pádel al aire libre, muchos se lo piensan 2 y 3 veces.

¿Es un riesgo hacer deporte al aire libre con altas temperaturas?

Deshidratación, agotamiento, mareos, golpes de calor… sin dudas nos podríamos enfrentar a estos problemas si nos lanzamos a la calle sin ninguna precaución.

Según especialistas en la materia, durante estos días no hay que dejar de lado nuestras rutinas deportivas, lo que sí debemos hacer es cambiar algunos hábitos para practicar ejercicio con seguridad.

10 síntomas de que el calor es un peligro

Cuando se cometen errores como por ejemplo: salir a correr bajo altas temperaturas, a pleno sol, con poca hidratación… Porque a nuestro cuerpo le es más difícil autorregularse. Entonces se resiente y nos avisa de que algo falla. Los síntomas ante los que tenemos que parar de inmediato son:

  • Notar pérdida de eficiencia.
  • Mareos y pérdida de equilibrio.
  • Calambres (dolor agudo en las piernas y/o abdomen).
  • Aumento de la temperatura de la piel (el cuerpo puede llegar a 39-40º y convertirse en un riesgo vital).
  • Dolor de cabeza.
  • Lipotimias.
  • Pérdida de fuerza.
  • Contracturas.
  • Agotamiento.
  • Sensación de sed.

Hay que tener en cuenta que estos síntomas pueden aparecer mientras se está practicando ejercicio. O unos minutos después de haberlo terminado.

¿Cómo actuar ante los síntomas del calor?

  • Dejar de realizar la actividad deportiva de forma inmediata.
  • Tomar bebidas isotónicas, que además de hidratar, remineralizan el organismo.
  • Si notamos mareos, tumbarnos y elevar las piernas.
  • En el caso de calambres, masajear los músculos afectados.
  • Darse un baño de agua fría (fresca, no helada) ayuda a la recuperación.

Las bebidas energéticas, van bien para obtener azúcar y sodio de forma rápida. De todos modos no hay que abusar de ellas ni son adecuadas para todos. En el caso de los hipertensos, por ejemplo, tomar bebidas energéticas (llevan taurina, cafeína, etc) puede subir la tensión.

No tomar café. Hay personas que tienen la falsa creencia de que tomar café ayuda porque sube las pulsaciones. Pero no es nada recomendable pues la cafeína no permite retener los líquidos adecuadamente.

Tomar demasiada agua (más de un litro por hora) tampoco es recomendable, pues como resultado se diluyen los niveles de sodio en la sangre.

¿En qué casos se recomienda asistencia médica?

En casos extremos, las altas temperaturas pueden entrañar riesgos muy graves para la práctica deportiva: puede haber desde una pérdida de conocimiento, un golpe de calor, lipotimias, deshidratación, adormecimiento de las extremidades e incluso posibles fallos orgánicos.

Hay situaciones que requieren asistencia médica rápida. Estos serían, por ejemplo, en el momento en que tras el deporte notamos una cefalea aguda, tenemos una temperatura corporal muy alta que no baja. Notamos contracturas graves con espasmos a nivel muscular, hay un agotamiento muy fuerte y solo se tienen ganas de dormir. O si te da una lipotimia.

No hay que abandonar la práctica deportiva, solo hay que adaptarse

  • Vigilar el horario. No salir a practicar deporte durante las horas centrales del día en las que las temperaturas están más altas. Practicar ejercicio a primera hora de la mañana o a partir de las 8 de la tarde sería lo más recomendable. Si el único rato que se tiene libre para hacer deporte es en las horas de más calor, entonces lo más importante, será buscar alternativas. Como pueden ser lugares con arboledas que den sombra, un habitáculo bien aireado. O por ejemplo hacer ciclismo indoor en lugar de salir en bicicleta por la carretera.
  • Evitar la deshidratación, justo antes de la actividad física y durante el ejercicio. Cada 20-30 minutos se debería beber unos 200ml-400ml de agua.
  • Usar ropa muy ligera, transpirable, cómoda. Con bolsillos donde puedas llevar una botella de agua, una ampolla de glucosa…
  • Hidratarse la piel. Si se pasa por una fuente, es recomendable mojarse.
  • Protegerse la cabeza con gorras.
  • Llevar fotoprotectores, con el calor, es casi tan fundamental como hidratarse. Protegerse del sol con una crema ligera y resistente al sudor es básico, sobretodo en la cara y los antebrazos.
  • Reducir la intensidad, sin duda que si se practica deporte en horas de mucho calor, respecto a la que haríamos normalmente.
  • Darse baños de contraste o un baño de agua fría ayuda a la recuperación, luego de la actividad deportiva.
  • Dormir entre 7 y 8 horas. Si las altas temperaturas no nos ha dejado conciliar el sueño y el descanso no ha sido el adecuado, deberíamos disminuir la duración de la actividad deportiva.

Sin excepciones

Piensa que deportes como la natación, el piragüismo, o el windsurf en los que sin dudas no se nota tanto el calor porque se está en contacto con el agua. Del mismo modo constituye un riesgo bajo altas temperaturas.
En conclusión: es imprescindible estar bien hidratado ya que, aunque menos que en otros deportes, también se van perdiendo líquidos.

Fuentes: sabervivirtv.com