El tomate reduce el riesgo de ACV

Esta fruta tiene un componente esencial que contribuye a evitar los Accidentes Cerebro Vasculares, gracias a su alto contenido de antioxidantes. No dejes usarlo cuanto puedas, es saludable, rico y hace bien ¡hasta en salsas!

Una dieta sana, rica en frutas y vegetales frescos, es siempre recomendable para la salud general. Pero si en ella abunda el tomate, probablemente se tendrán menos riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV). Es que el tomate contiene una poderosa sustancia antioxidante: el licopeno, que tiene un efecto imprescindible sobre el riesgo de accidente cerebrovascular o ACV.

El accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como apoplegía o derrame cerebral puede intentar prevenirse con algunas medidas elementales, como evitar beber bebidas alcohólicas en exceso, controlar la presión arterial y el nivel del colesterol en la sangre, mantener a raya la diabetes, hacer ejercicio regularmente  y llevar una dieta saludable baja en grasas y en sal. Pero entre ellas ahora también sumamos a esta fruta tan especial.

Comprobado científicamente

Un estudio realizado en la Universidad de Finlandia Oriental, y publicado en la revista Neurology, parece asociar el consumo de tomates, así como las comidas a base de tomates, con una reducción en el riesgo de desarrollar accidentes cerebrovasculares (ACV). De acuerdo a los investigadores, la causa podría ser que los tomates son ricos en licopeno, una sustancia de la familia de los carotenoides, con propiedades antioxidantes, que le da al tomate su característico color rojo.

Los investigadores examinaron los niveles del licopeno en más de mil hombres que tenían entre 46 a 65 años al comenzar el estudio y los siguieron un promedio de doce años. Durante el período de seguimiento, 67 de los hombres sufrieron un ACV. Los participantes se dividieron en cuatro grupos.

Según los resultados del estudio, el grupo con los niveles más altos de licopeno tuvo 55% menos probabilidades de sufrir un ACV (11 entre 259 participantes) que el que tenía los niveles más bajos de licopeno (25 ACV entre 258 participantes). Pero cuando los investigadores se enfocaron sólo en los ACV causados por coágulos sanguíneos, los resultados fueron aún más interesantes. Los hombres con los niveles más altos de licopeno tuvieron 59% menos probabilidades de sufrir un ACV que los hombres con los niveles más bajos. El estudio parece demostrar una relación entre las concentraciones más altas de licopeno en la sangre y una reducción en la incidencia de ACV.

Más beneficios

El licopeno, además, parece reducir la inflamación, mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico y evitar la acumulación de placa en las arterias y la formación de coágulos.

De acuerdo a estudios realizados por el Illinois Institute of Technology, el tomate podría disminuir el riesgo de algunas enfermedades cardiovasculares, de ciertos cánceres y de la osteoporosis. Aunque la evidencia científica no respalda estos hallazgos en un 100%, ya que se requieren más estudios al respecto. Esto se debe a que otros estudios no han encontrado estos beneficios consistentemente.

Se sabe que el tomate es una fuente maravillosa de vitaminas A, C, E, ácido fólico y potasio, así como de algunos bioflavonoides. También se sabe que los bioflavonoides (quercentina y kaempferol), que contiene el tomate, se concentran en la piel y que quizá podrían ayudar con la inflamación y las alergias. De acuerdo a un estudio de la Universidad de California-Davis, estos compuestos (la quercentina y el kaempferol) son un poco más abundantes en los tomates orgánicos que en los que se cultivan de la forma tradicional.

Fuente: vidaysalud.com