¿Sonámbulo? Conocé las particularidades de esta curiosa condición

El sonambulismo tiene una prevalencia mayor en niños que en adultos. La razón es que los adultos, a medida que envejecen, tienen una menor duración de la etapa del sueño profunda no REM. Pero ¿qué es?, descubrí todas sus particularidades.

El sonambulismo suele despertar mucho interés por las características extrañas e inquietantes que tiene el comportamiento de las personas que lo presentan.

Se trata en un trastorno del sueño que se caracteriza porque la persona se despierta de forma parcial. La característica esencial del sonambulismo es la existencia de episodios repetidos de comportamientos motores complejos que se inician durante el sueño profundo.

La persona sonámbula suele hacer cosas o hablar mientras está dormida, como por ejemplo frotarse los ojos, caminar alrededor de la habitación o, incluso, salir de casa.

Además, una persona sonámbula tiene la capacidad de evitar objetos, pero la mente y la capacidad de raciocinio están muy alteradas. Se puede decir que la persona actúa y habla pero no es consciente de nada de lo que está pasando.

Se estima que la prevalencia del sonambulismo en la población en general está entre 1 % y el 15 %. El comienzo o la persistencia de este trastorno en adultos es común, aunque es mucho más alta en niños. No suele estar asociado a ningún problema psiquiátrico o psicológico.

El sonambulismo y el primer estadio del sueño no REM

Este trastorno del sueño se da durante el primer estadio del sueño no REM. Para entenderlo mejor, es necesario conocer las diferentes etapas del sueño. No todo el descanso ni el sueño es igual una vez que nos metemos en la cama. El sueño se divide en ciclos de aproximadamente 90 minutos que se repiten durante las horas que durmamos.

Dentro de estos ciclos, se suceden diferentes etapas de dos tipos de sueño: el sueño lento y el sueño paradójico. Veamos, a continuación, las diferentes etapas clasificadas en sueño REM y sueño no REM.

  • Sueño no REM

Durante el sueño no REM se dan las siguientes fases:

  1. Fase I o etapa de adormecimiento: comprende aproximadamente los primeros 10 minutos del sueño. Se trata de una etapa de transición, desde que estamos en período de vigilia hasta que nos adormecemos.
  2. Fase II o etapa de sueño ligero: ocupa alrededor del 50 % de nuestros ciclos de sueño. Tanto la respiración como el ritmo cardíaco se van ralentizando. Durante esta fase es cuando las personas tienen el típico sueño de caerse por un precipicio y se despiertan de forma repentina.
  3. Fase II o etapa de transición: es una etapa corta, de apenas dos o tres minutos en la que nos acercamos al sueño profundo.
  4. Fase IV o etapa de sueño profundo: esta etapa ocupa aproximadamente el 20 % del total del ciclo del sueño. Es la más importante a la hora de determinar la calidad del descanso. Es muy difícil despertarnos. Es en esta fase en la que el sonámbulo se “despierta”.

Sueño REM o etapa de sueño paradójico

Abarca aproximadamente el 25 % del ciclo del sueño y dura entre 15 y 30 minutos. Durante esta fase, tenemos un movimiento constante de los globos oculares bajo los párpados.

Se caracteriza por tener una alta actividad cerebral, muy similar a cuando estamos despiertos, aunque nuestros músculos están bloqueados. Es la fase en la que soñamos y captamos información del exterior.

Causas del sonambulismo

Este trastorno tiende a ser hereditario. Además, la fatiga, la falta de sueño y la ansiedad están asociadas con el problema. Por otra parte, otros factores favorecen su desarrollo como el alcohol, sedantes y otros medicamentos. También las afecciones como convulsiones o trastornos mentales.

Tratamiento

Si alguna vez te encuentras con una persona que está sonámbula, lo primero que debes hacer es no asustarse y mantener la calma. A continuación, se recomienda guiar a la persona a la cama hablándole con un tono suave, con frases cortas y claras.

En muchos casos, simplemente con mejorar la higiene del sueño se puede eliminar el problema. Si no se mejora con estas medidas, es recomendable hablar con un profesional para discutir los posibles factores causantes del problema. Incluso recomendar si es necesario un tratamiento farmacológico.

Fuente: mejorconsalud.com