¿Qué hace que “suenen” los huesos?

Sólo se trata del líquido que lubrica las articulaciones. Y si bien son ruidos inofensivos, la Fundación Nacional de Artritis norteamericana, ofrece algunas necesarias recomendaciones.  

Te levantás de la silla y te “cruje” la rodilla, o cuando caminás, o te parás de la cama y de pronto escuchás el ¡crack! de la espalda; ¿te preguntaste por qué pasa esto?

Estos chasquidos o ruidos que son molestos, se originan por las burbujas de aire en el fluido sinovial, que es el líquido que rodea y lubrica a las articulaciones. Cuando este líquido lubrica solo por partes, es porque los ligamentos frecuentemente se aprietan o tensan, y esto hace que el líquido pase de una zona a otra, por eso en ocasiones te suena la muñeca, el codo o la mano. Pero no todas al mismo tiempo.

De acuerdo a una investigación francesa publicada en Scientific Reports, el sonido de los nudillos al crujir es ocasionado por una “burbuja que colapsa en el fluido sinovial de las articulaciones matacarpofalángicas durante una liberación articular”. Dicho de otro modo, es el sonido que producen burbujas de gas que estallan dentro de las articulaciones de los dedos.

Las bolitas de aire se unen para formar unas más grandes cuando entra más fluido en el espacio abierto hasta que estallan y el sonido atraviesa la piel. El estudio muestra que la presión generada por el colapso de las burbujas produce ondas acústicas que pueden predecirse.

También confirma por qué algunas personas no pueden sonarse sus nudillos: si tienen un espacio grande entre los huesos de esa articulación, la presión en el fluido no baja lo suficiente como para activar el sonido.

Recomendaciones a las que prestarles atención

Según la Oficina Nacional de la Fundación para la  Artritis (Arthritis Foundation National Office) en Atlanta, Estados Unidos, estos ruidos son inofensivos, aunque a veces asusten. Sin embargo, hay que prestarles atención para estar atentos de que en realidad no se trate de un problema de salud. Y recomienda particularmente:

  • No tronar los dedos

Podría ocasionar lesiones en las articulaciones. Aún se continúa investigando aquello que dicen que es causante de artritis. Por lo pronto, evitarlo para no desgastar y lesionar la articular.

  • Evitar tronar la espalda o cuello intencionalmente

No es bueno hacerlo porque sí o porque se tenga una molestia, ya que se trata de zonas muy sensibles de terminales nerviosas en donde un mal movimiento podría ocasionar una lesión más grave. E incluso, tratándose de vértebras, puede que sólo se provoque un desgaste con las posteriores lesiones que acarrea, antes que ser una solución. Si te duele la espalda o el cuello, antes que “sonarlo” visitá a un profesional.

  • Identificar si el chasquido es doloroso o impide hacer alguna actividad

Este sería el signo particular de una lesión o enfermedad articular. En ningún modo hay que ignorarlo o dejarlo pasar.

  • Revisar la zona del dolor si se sufre algún accidente

Por razones obvias, un golpe puede empezar a sentirse con posterioridad, al otro día por ejemplo, antes que en el momento. Si bien esto puede pasar, así como en el caso anterior, nunca dejes de acudir al traumatólogo.

Postura con el celular

El cuello es uno de los principales afectados en la actualidad, al usar smartphones, tablets y computadoras, se adoptan posturas incorrectas. Las cervicales en esta zona también se pueden afectar si no se tiene cuidado. Por eso, contra este mal del milenio, los especialistas recomiendan no pasar tiempo prolongado en esta posición y durante la noche utiliza una almohada ortopédica, para darle el descanso adecuado.

Lo mismo ocurre con las manos, sus movimientos más restringidos pueden ocasionar problemas.  Por eso los médicos indican que si cuando se “suenan” los huesos se acompaña de inflamación y dolor que impida el movimiento, se tratará entonces de un problema mecánico o se podría pensar en cartílagos desgastados, esto es más probable en edad avanzada.

Fuentes: salud180.com; bbc.com