¿Por qué se conmemora la Semana del Prematuro?

Para dar visibilidad a la problemática de los nacimientos prematuros, y su impacto en la salud pública y social, en Argentina es una iniciativa conjunta entre UNICEF y la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación.

La Organización Mundial de la Salud conmemora el 17 de noviembre el Día Mundial del Niño Prematuro. La OMS considera a este tipo de nacimientos un problema de salud muy grave, por ser la principal causa de muerte en niños menores de cinco años en todo el mundo.

Particularmente en Argentina, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por sus siglas en Inglés United Nations Children’s Fund) junto con la Secretaría de Salud de la Nación promueven desde hace 10 años la Semana del Prematuro, para dar a conocer esta problemática, los riesgos para los niños y las medidas preventivas que fueran posibles para evitarlos. Así como promover los derechos de los niños y sus familias en estas situaciones.

Los bebés que nacen demasiado pronto pueden tener más problemas de salud que aquellos que nacen a tiempo, y pueden enfrentar problemas de salud a largo plazo que afectan el cerebro, los pulmones, la audición o la visión.

¿Cuándo es prematuro?

Normalmente los partos a término suceden entre las 38 y 40 semanas de embarazo. Pero cuando un bebé nace antes de la semana 37, se considera prematuro. Por lo general, mientras más temprano nazca, más pueden ser los problemas que pueden surgir y más los cuidados que debe recibir el bebé.

Los nacimientos de bebés prematuros constituyen entre un 8% y un 10% de los nacimientos a nivel mundial.

  • Cuando un bebé nace antes de tiempo, pesa mucho menos que otro que haya llegado a término. Esto sucede porque el bebé experimenta su fase de máximo crecimiento durante las últimas 8 semanas de embarazo.
  • El bebé que nace antes de lo esperado puede tener problemas de salud debido a que sus órganos no tuvieron tiempo de desarrollarse bien. El sistema respiratorio es uno de los más afectados cuando un bebé nace antes de su término. Los pulmones aún no han terminado de madurar, no tienen la capacidad de contener el aire del ambiente. Por eso, es necesario darles ayuda de forma artificial.
  • Un bebé prematuro no se puede cuidar en casa. Debe pasar un tiempo bajo cuidados médicos estrictos en una especie de cuna cubierta que se llama incubadora. La incubadora mantiene una temperatura promedio de 30 grados y también unos niveles de humedad que se requieren para que el bebé prematuro pueda seguir su desarrollo fuera del vientre materno.

¿A qué se deben los nacimientos de bebés prematuros?

En casi la mitad de los nacimientos de bebés prematuros, la causa se desconoce. Sin embargo, se cree que entre las condiciones que pueden contribuir están: infecciones en el útero, sangrado o placenta previa, el abuso de drogas o alcohol, desbalances hormonales o estrés psicológico en la madre, entre otras.

Cualquier mujer puede dar a luz a un bebé prematuro, pero hay ciertas cosas que aumentan el riesgo de que suceda, como por ejemplo: antecedentes de haber dado a luz a otros bebés prematuros, un embarazo múltiple (gemelos, trillizos o más) y ciertas anormalidades en el útero y en el cuello del útero.

¿Cómo se debe cuidar a un prematuro?

El papel del equipo médico es fundamental pero necesita del apoyo de los padres al cien por ciento. Por eso es necesario:

  • Informarse: preguntar y estar informado y al tanto de todo lo relacionado con la salud del bebé. Saber es poder y un derecho de las familias.
  • Reservar leche materna: también es un derecho que el bebé pueda ser alimentado con la leche de su madre, aunque son siempre existe la posibilidad de amamantarlo. La leche materna ayuda a mantener al bebé sano y promueve su crecimiento.
  • Aprender a alimentar, tocarlo y calmarlo. Es muy importante hablarle amorosamente, abrazarlo y ponerlo cerca del corazón. Los enfermeros y enfermeras neonatales, así como el médico a cargo, están para evacuar dudas y despejar los miedos, enseñando a los papás a manipularlo para que puedan darle amor y que el bebé pueda sentir la presencia, ya que son indispensables para que el bebé continúe su crecimiento exitosamente.
  • Prepararse emocionalmente. Puede que el bebé tenga que permanecer semanas o meses en el hospital. Se debe estar tranquilo, comer equilibrado y sano, descansar y estar fuerte para el bebé que necesita de su papá y de su mamá.

Una vez que el bebé alcance el peso necesario, pueda respirar sin ayuda y tenga la capacidad de alimentarse por succión, será dado de alta. Siempre y cuando no haya otros problemas de salud.

Fuente: vidaysalud.com