La ciencia detrás de los celos

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Algunas investigaciones aseveran que los celos pueden ser el antídoto contra la infidelidad y que, son una cuestión de género. Los celos según la ciencia.

Muchos hombres y mujeres se quejan a diario de que sus parejas son celosas o de que ellos no pueden soportar la idea de imaginarse a su amado(a) con otra persona. Y es que no es fácil encontrarse de repente con esa escena en la mente o en la vida real.

Se habla también de que los celos son diferentes de acuerdo a si eres un hombre o una mujer. Esto se ve claramente reflejado en una investigación realizada por profesores de psicología evolucionista de la Universidad de Texas. Según este estudio, que entrevistó tanto a hombres como a mujeres en los Estados Unidos, Alemania, Holanda, Japón, Corea y Zimbabwe, las mujeres sienten más celos de una “infidelidad emocional” que de una sexual, y los hombres, en cambio, se sienten más agredidos cuando hay una traición sexual.  Esto se explica desde la biología primitiva del propio ser humano, en donde el hombre considera que si la mujer tiene una relación aparte, seguramente tenga un mayor compromiso emocional que afecte al lazo que mantiene con esa persona, y considera que es más complejo comprobar la paternidad. En cambio las mujeres, consideran que el compromiso emocional del hombre afecta a su lugar en la relación y siente el riesgo de ser desplazada por la tercera en discordia.

La explicación química

Los celos tienen también una explicación química que se encuentra en el bajo nivel en la sangre de serotonina, un neurotransmisor que controla en el cerebro también fenómenos como el hambre, el dolor o el humor.

La serotonina es una del centenar de sustancias «mensajero» que permiten a las células del cerebro comunicarse entre ellas. Es una sustancia clave para entender la percepción del dolor, el sueño, el apetito, la secreción hormonal, la alegría o la depresión y, entre los fármacos que la controlan está el prozac, que bloquea la enzima que frena su producción.

En un estudio de la Universidad de Pisa realizado a un grupo de 250 personas entre los veinticinco y los treinta años, sometidas a un cuestionario, ha dado como resultado que un diez por ciento eran celosos de modo excesivo. De esos veinticinco, veintiuno han sido examinados de manera más profunda y de sus análisis de sangre se ha comprobado que sus niveles de serotonina eran notablemente reducidos.

Otro cuestionario y nuevas muestras de sangre han confirmado las anteriores conclusiones y, de esa manera que «los celos corresponden a una vulnerabilidad de la personalidad, a una fragilidad excesiva que puede ser desencadenada por una relación afectiva». A partir de éste, se plantea un próximo estudio en donde se intentará determinar los cuatro tipos de persona celosa hasta ahora identificados: depresiva, pánicofóbica, obsesiva y paranoide.

Los celos son una pasión ancestral. Y aunque son normales y humanos, existen siempre variaciones extremas: como los celos compulsivos que hacen que la gente cometa locuras de la talla de asesinatos, amenazas y violencia física contra la pareja o contra posibles rivales. Todo con medida. Si sentís que tienes celos excesivos o vives con una pareja que te cela en demasía, hablá con un especialista. La terapia de pareja puede ayudar a manejar estas emociones y de paso, a salvar la relación.

 

Fuente: vidaysalud.com