Cómo enseñar a los niños a actuar frente a una emergencia

Uno de los desafíos de ser padres es armar a sus hijos con las capacidades para manejar los obstáculos que presenta la vida. Saber reaccionar a quien acudir ante una emergencia también forma parte de ello.

Enseñarles cómo usar el 911 en una emergencia podría ser una de las lecciones más simples, y más importantes, que puedan compartir padres e hijos. En primera instancia es necesario hablar con los niños al respecto y sobre el 911. Este sistema se ha universalizado para todo el territorio argentino, por lo que funciona como línea de emergencia ante cualquiera sea la situación que lo amerite.

No hace mucho tiempo atrás, había un número de teléfono diferente para cada tipo de agencia de emergencia. En caso de incendio, se llamaba al departamento de bomberos; por un delito, se llamaba a la policía. Y para una situación médica, se llamaba a un médico o una ambulancia. Pero ahora el 911 es un número central para todo tipo de emergencia. Un operador de remisión de emergencias recoge rápidamente la información de la persona que llamó y coloca a esta en contacto directo con el personal de la emergencia que se necesite, lo que agiliza el tiempo de respuesta.

Todo el mundo necesita saber cómo llamar al 911 ante alguna situación de emergencia. Pero los niños también deben conocer la información específica sobre lo que y a qué refiere esta situación. Hacerles preguntas como “¿Qué harías si hubiera un incendio en nuestra casa?” o “¿Qué harías si vieras que alguien está intentando entrar por la fuerza?” le brinda la posibilidad de hablar sobre lo que constituye una emergencia y qué hacer si ocurre una. Los juegos de roles son una manera especialmente buena de abordar diversas situaciones. Y de darles a los hijos la confianza que necesitarán para manejarlas.

En el caso de niños pequeños, también podría ser de utilidad hablar sobre quiénes son los trabajadores de emergencias en su comunidad. Es decir amigarse con las figuras de policías, bomberos, paramédicos, médicos, enfermeros, etc. Y qué tipos de cosas hacen para ayudar a las personas que están en problemas. Esto aclarará no solo los tipos de emergencia que pueden ocurrir, sino también quiénes pueden ayudar.

Cuándo llamar al 911

Parte de comprender qué es una emergencia es saber qué no lo es. Un incendio, un intruso en la casa, un miembro de la familia inconsciente: estos son casos que requerirían una llamada al 911. Una rodilla raspada, una bicicleta robada o una mascota perdida no lo son. Aun así, enséñele a su hijo que si tiene dudas y no hay ningún adulto a quien preguntar, haga la llamada. Es mucho mejor prevenir que curar.

Asegúrese de que sus hijos comprendan que llamar al 911 también es una responsabilidad, ya que hacerlo en broma es un delito en muchos lugares. En algunas ciudades, los funcionarios calculan que casi un 75 % de las llamadas efectuadas al 911 no son llamadas de emergencia. No son todas bromas. Algunas personas accidentalmente presionan el botón de emergencia de sus teléfonos celulares. Otros no se dan cuenta de que el 911 es solamente para verdaderas emergencias. No para cosas como un neumático pinchado o incluso un robo que ocurrió la semana anterior.

Resalte la idea de que cada vez que se realiza una llamada innecesaria al 911, puede retrasar una respuesta a alguien que realmente la necesita. La mayoría de las áreas ahora tienen lo que se denomina 911 mejorado, que permite rastrear una llamada al lugar desde donde se efectuó. Por lo tanto, si alguien marca 911 en broma, el personal de emergencia podría ser enviado directamente a esa ubicación. Esto no solo podría ser de vida o muerte para alguien con una emergencia real en el otro extremo de la ciudad. Sino que también es muy probable que el bromista sea atrapado y castigado.

Fuente: kidshealth.org