Desestigmatizando el lenguaje lejano del Autismo

El término implica diferentes características en el desarrollo del cerebro. Y en general se manifiesta en la primera infancia. ¿De qué se trata? ¿Por qué es importante el diagnóstico y la integración? Conocé cómo vive una persona con Autismo.

Aquellos que padecen de alguno de los trastornos del espectro autista, como el síndrome de Asperger, por ejemplo, mantienen una peculiar manera; un sistema diferente y una lógica definitivamente distinta para desenvolverse o comprender el mundo que los rodea. Por lo que, aprender cómo viven el mundo desde sus patologías, seguramente ayudará a eliminar los estigmas que suelen recaer sobre estos diagnósticos.

A su manera, el autismo tiene su propio lenguaje y su propia manera de procesar la información. Y en esta nota, queremos acercarte a él, ya sea porque conocés a alguien que tiene este síntoma, o aún no, conocer que las cosas pueden ser diferentes para otras personas es algo que vendrá muy bien.

¿Qué es el autismo?

Puede estar asociado con una discapacidad intelectual, dificultades en la coordinación motora y la atención, así como problemas en la salud física –principalmente, trastornos del sueño y gastrointestinales–. Suelen ser brillantes alumnos destacados por sus habilidades en visuales, música, arte y matemáticas.

Si bien los niños autistas tienen algunos signos en el desarrollo muy temprano, se puede tener un diagnóstico más claro entre los 2 y 3 años de edad. La dificultad es que no hay un único tipo de autismo y sus síntomas no son resultados de análisis físicos evidentes. Pero sí es muy importante lograr una atención controlada de cada paciente ya que su diagnóstico temprano puede facilitar mucho su posterior desarrollo y capacidad de relacionamiento con el entorno y las personas.

¿Cuál es su origen?

En el transcurso de los años ha habido diferentes investigaciones y se suceden los avances en torno a esta condición. Sin embargo por lo general, las conclusiones en la mayoría de los casos, se atribuyen a una combinación de genética y factores ambientales que influyen en el primer desarrollo del cerebro. Ante la presencia de genes de riesgo, una serie de situaciones de estrés producidas por el ambiente –antes y durante el parto– ayudan a que se genere la enfermedad. Entre esos factores está la edad avanzada de los padres, enfermedades de la madre, problemas en el parto asociados con la privación de oxígeno.

Si bien estos factores de riesgo influyen, no causan el autismo por sí solos. Por lo que se recomiendo reducir factores de riesgo mediante la ingesta de ácido fólico antes de la concepción y durante el embarazo.

Relaciones y habilidades sociales diferentes

Las personas con autismo se relacionan de una forma completamente diferente. Si no es una situación grave, suelen tener torpeza social, parecer ofensivos o fuera de sincronía. En casos más graves, carecen de absoluto interés por las relaciones sociales.

Poco contacto visual es uno de los elementos más comunes a la hora de hablar de alguien con autismo. Sin embargo, gracias a los diversos tratamientos y terapias es posible mejorar este aspecto y lograr que los autistas consigan comunicarse mirando a los ojos de su interlocutor.

Es común también que pasen por alto señales de llamada de atención, cualesquiera sean, ya que carecen de las habilidades necesarias para formar parte de un grupo.

No es incapacidad sino imposibilidad de empatía

Una persona con autismo tiene mayores dificultades para sentir empatía por los demás o identificarse dentro de un grupo. Sin embargo, es también posible ir mejorándolo a partir de las terapias adecuadas. Y con la práctica, la empatía crece y pasa a convertirse en algo natural y no intelectual.

Las conversaciones y el relacionamiento en general con una persona bajo estas condiciones no están dentro de lo que comúnmente se espera, y por lo general es necesario adaptar el lenguaje y maneras de explicarnos. Ya que, por ejemplo, un autista difícilmente comprende la ironía, las metáforas, y por ende los chistes. Todo es literal y se encuentra dentro de su propia lógica, por lo que no puede comprender el sentido figurado.

El problema del espacio personal

La mayoría de las personas con autismo suelen tener problemas para mantener el contacto físico. Sin embargo, esto no siempre es así: muchas veces no tienen problemas de abrazar a alguien cercano. Y otras es solo cuestión de práctica y de anticipar que el contacto físico ocurrirá.

Odian las sorpresas, por lo que muchas veces con solo anunciar lo que va a pasar es suficiente para calmar una reacción negativa. Quizá si podemos anticiparles que vamos a invadir su espacio personal para darles un abrazo, sería suficiente para que no sufra.

Alta sensibilidad: sonidos fuertes, algunos olores y luces

En general, una persona con autismo siente a los ruidos muy altos, y cualquiera puede ser muy molesto. También puede suceder con los olores fuertes y los cambios de luz.

Muchos médicos consideran que no es tanto el cambio de estas condiciones del ambiente, sino más bien la sorpresa lo que genera el shock y la reacción. No se debe desestimar la alta sensibilidad de las personas con Autismo, a cualquier cosa que suceda en su entorno. Muchas veces, también las cosas desordenadas o cambiadas de lugar, pueden generarles reacciones de crisis.

Necesidad de comportamientos repetitivos

A las personas con autismo les gusta la previsibilidad y la rutina. Estas son cosas muy importantes en sus vidas. Quizá esto podría ser todo lo contrario al resto de las personas que ansían romper con sus rutinas, pero la verdad es que todos establecemos estas rutinas en la vida diaria, y romperla o saltearla podría tomarse como unas vacaciones hasta establecer nuevas rutinas.

Pero para una persona con autismo, este rasgo se nota acentuado y a veces puede verse como obsesivo. Esto es porque los cambios son mucho más dificultosos y podrían afectar negativamente en su calidad de vida. De la misma manera desarrollan tics y/o movimientos repetitivos, que pueden ser más o menos complicados y durar largos períodos de tiempo.

Esta es su manera de expresarse, y sin dudas son características muy importantes a la hora de concientizarnos sobre el autismo, enfrentar un diagnóstico y sobre todo, vivir la vida junto a estas personas.

Fuentes: vidasanaweb.com.ar