Si querés un “pelazo”, evitá la silicona

Olvidate de las grandes inversiones, a veces lo que se necesita es solo conocer qué productos pueden contener agentes que, a la larga o a la corta, estén produciendo un efecto no deseado.

Muchas veces se cree que para tener un pelo espectacular hay que gastar en productos caros, tratamientos y peluquería. Otras veces, pareciera que sólo con algunos trucos o soluciones naturales caseras, fuera suficiente para recuperar la belleza de un pelo saludable. Sin embargo, muchas veces sólo se gasta tiempo y dinero. El pelo es noble, y no requiere de mucho. Sólo pide cosas sencillas.

Entre los productos de belleza para el pelo es donde radica precisamente el problema, sobre todo porque muchas veces se cree más en el marketing antes que en el ejercicio de evaluar los componentes que contienen. Sobre todo, cuando es posible encontrar entre ellos a la “silicona”, una palabra que en la mayoría de las ocasiones aparece disfrazada como Diméthicone, Phenyl triméthicone, Cyclométhicone, Cyclotertrasiloxane, entre otras.

¿Te preguntaste cómo tu enjuague es capaz de dejar tu pelo sedoso, liso y fácil de peinar?

La respuesta es fácil: silicona. Se trata de un componente sintético muy popular en champús, mascarillas, aceites, y sobre todo en acondicionadores o cremas de peinar.  Pero lejos de ser el gran invento como parece, se esconde tras él el daño progresivo que provoca en tu pelo.

Aunque parezca maravilloso y milagroso, es capaz de ser un recurso que en el primer tiempo te de un pelo hermoso pero con los años se irá transformando en eso que estás tratando de evitar: un pelo quebradizo y sin vida.

En teoría, la silicona protege al cabello de agentes externos como el clima, polvo, secadores, etc., pero con el paso del tiempo esta capa se adhiere cubriendo cada hebra y el cabello se vuelve impermeable, impidiendo que el pelo respire. Como si una película invisible lo cubriera y asfixiara, impidiendo también que penetre cualquier tratamiento. Sin factores como la luz, aire o producto reconstructor que ingrese, no podrá recuperarse.

La silicona, además, cierra los folículos capilares, evitando el crecimiento del cabello y, su uso excesivo, vuelve el pelo más graso. Sin embargo, hay quienes todavía confían en sus “milagrosos” beneficios. ¿La razón? Existen personas que al usarla les va estupendo por el tipo de pelo que tienen (las mujeres con cabello grueso son las más favorecidas).

En esto de la belleza, lo ideal es probar de todo hasta dar con aquello que satisface nuestras necesidades sin dañar la salud. Hay que prestar atención estar atentas con las cantidades que utilicemos (en caso de aplicar la silicona pura). No se trata de desterrar para siempre los productos que contengan este componente, sino de usarlos con moderación, alternarlos y, en caso de querer aplicarlos más seguido, optar por aquellos con siliconas solubles que son las que pueden disolverse con el agua y, por ende, son más fáciles de quitar.

Fuente: culturizando.com